Francisco Unzurrunzaga, de Ulma a los Huesitos, pasando por Zahor

Estos días se habla mucho de la enésima deslocalización, que afecta a la firma aragonesa Hueso, un histórico de la confitería. Se marcha a Polonia, donde los sueldos son inferiores y las jornadas laborales más largas. Buena ocasión para hablar de Francisco Unzurrunzaga Loinaz, que no fue el creador de Hueso pero sí quien, junto a Juan Ignacio Egaña Aldazabal, por entonces propietario de Zahor, compró la empresa y la llevó hasta lo más alto.

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