BlaBlaCar y cómo compartir gastos de viaje

blablacarBlaBlaCar es una plataforma para gestionar viajes compartidos que últimamente ha sido noticia varias veces. Primeramente por la polémica por  la amenaza de Fomento de multar a los usuarios de servicios de coches compartidos (luego aclaró que no sería sancionada, sino que se refería a Uber y similares). Después la captación de 75 millones de euros para su crecimiento. Y por último, porque ha empezado a cobrar por la mediación entre conductores y viajeros, obligando a pagar en el momento de la reserva (su rival Amovens se anuncia como “la plataforma gratuita de coche compartido“).

BlaBlaCar nació en Francia y surgió para resolver una necesidad muy concreta: su fundador necesitaba regresar a su hogar en navidades y no había manera de conseguir billetes. Pensó en todos los coches que iban medio vacíos y cómo poder aprovecharlos. Años después, una oportuna nota de prensa en medio de una huelga de transporte público en Francia le dió la notoriedad pública que catapultó el servicio.

Por si había alguna duda, BlaBlaCar es legal puesto que no hay ánimo de lucro, sino simplemente la compartición de gastos. Los precios los ponen los propios conductores previamente y son fijos. La plataforma tiene establecidos unos techos a los precios que los conductores publican “para asegurar que los costes son bien distribuidos y que el conductor no tenga beneficio”. Según BlaBlaCar “generalmente, el precio por pasajero equivale a un tercio de los gastos de combustible y peaje: cuando un conductor lleva a 3 pasajeros, cubre los gastos del viaje”.

Para comprobarlo vamos a tomar como referencia el típico viaje Bilbao-Madrid, que tiene un coste de unos 70 euros entre peajes y gasolina haciendo la media entre Vía Michelín, Guía Repsol y amovens. La inmensa mayoría de viajes de ese trayecto ofrecidos en BlaBlaCar oscilan entre los 20 y 25 euros (a los que añadir 2-3 euros de comisión), lo cual concuerda con los tres pasajeros que estima Blablacar para que el conductor cubra sus gastos. Por cierto, no sé cuál será el techo impuesto por la plataforma para ese trayecto, pero he visto publicado un precio de 67 euros por plaza de Bilbao a Madrid totalmente desproporcionado, ni que el conductor quisiera que un solo viajero le pagara todos los gastos.

Pero hay un aspecto que no encaja del todo con la compartición de gastos: ¿porqué el precio es fijo no disminuye el precio por viajero según sean más a repartir? Es decir, según se vaya llenando el coche, debiera bajar la cantidad a pagar. Sería lo más lógico y justo, puesto que si en algunos casos con dos pasajeros de 30 euros el conductor casi cubre los gastos (le sale gratis el viaje, sin tener en cuenta la labor de conducir), llevando a cuatro hasta gana un dinero.

Esta sugerencia se la realicé mediante Twitter:

BlaBlaCar respondió justificando el precio fijo con que puede haber cancelaciones de última hora y el número de pasajeros puede variar, pero precisamente el problema de las cancelaciones ha sido resuelto en gran medida con el pago en el momento de la reserva (BlaBlaCar dijo que las cancelaciones habían caído un 90%). Al estar los usuarios registrados y tener los datos de pago de cada uno, la idea sería que el conductor publicaría un coste por viajero pensando en llevar a, por ejemplo, dos personas y a partir del tercero el precio fuera bajando en la web. El sistema haría cuentas automáticamente tras el viaje y lo que han pagado “de más” el primer y segundo viajeros respecto al tercero y cuarto se les quedaría como saldo para próximos viajes, lo cual es un gancho para nuevos usos.

Además, así los coches más llenos serían los que antes aparecerían en la lista por precios con lo que se incentiva la plena ocupación y el menor impacto ambiental, así como premiar a los conductores mejor valorados, ya que se supone que por eso se llenan antes sus coches. Por otro lado es verdad que el importe medio de viaje disminuiría, con lo cual bajarían los ingresos por comisiones de la plataforma, pero ello ayudaría a popularizar más el servicio y generar más viajes y más comisiones. Adicionalmente, al haber más personas en el coche se facilitaría la conversación, precisamente uno de los objetivos de la plataforma, que por eso se llama BlaBlaCar y la capacidad de conversación es uno de los principales aspectos del perfil de usuario.

Por último, el método de “hacer cuentas” tras el viaje y así eliminar que alguien gane dinero con BlaBaCar sería una buena defensa ante las críticas de la patronal de autobuses, que incluso ha pedido su cierre. Veamos si a BlablaCar realmente les ha gustado la idea y la implantan en el futuro.

 

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