Angel Gago, la casta y el cáncer ético que nos carcome
Soy muy pesimista sobre el futuro que nos acecha como sociedad. El derrumbe moral que dejan entrever las declaraciones de Angel Gago, el patrono de los hosteleros vizcaínos, y el mantenimiento de los privilegios de las castas protegidas me llevan a prever un cataclismo ético que derivará en uno económico. Estamos conformando una sociedad en la que el más listo manga o se integra como mejor puede en «el sistema» y los demás sobreviven como pueden mientras enriquecen, vía impuestos, a los «espabilados».
