Aeropuertos y provincialismos

Cada vez que un político abre la boca sobre el aeropuerto de Foronda, Euskadi pierde un píxel de su bandera. En un territorio de apenas dos millones de habitantes, que más parece una gran metrópoli, no podemos seguir perdiendo tanto tiempo con provincialismos innecesarios. Necesitamos políticos audaces y valientes que sigan criterios de país. Los demás sobran.

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