Me sorprende que la polémica que envuelve al cierre de Sefanitro, firma integrada en Fertiberia que fabrica fertilizantes, se esté gestando sólo a nivel laboral y sindical. Se trata de una empresa próspera que mantiene 90 empleos y que se va a cerrar tan sólo porque un ayuntamiento cree que el municipio va a tener mejor aspecto sin ella.

Sin duda que Lutxana ganará muchos enteros, pero no hay que olvidar que en este barrio había fábricas y muelles de hierro (la Orconera) antes que casas. El derecho de los vecinos a tener una ciudad más agradable siempre estará detrás del de 90 vizcaínos a seguir trabajando. Porque lo primero es lo primero.

Crear 90 empleos es muy complicado y no creo que debamos dejar escapar esta fábrica (y también la cercana de Rontealde, actual Befesa) sin más. Sólo debería alejarse una factoría del casco urbano si existe una alternativa factible y rentable. Y no es el caso, en cuanto Fertiberia no ha propuesto trasladar la planta a otro sitio. Tan sólo ofrece compensaciones a los trabajadores, que probablemente saldrán del impresionante pelotazo que va a pegar con los terrenos. Y es que estamos construyendo una economía basada en el urbanismo.

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