Letsbonus, Ofertix y Groupalia: ¿startups que fracasan o estafa?

La OCU y las agencias de consumo de Cataluña y Euskadi han advertido de que Letsbonus y Groupalia, dos tiendas de cupones de ofertas propiedad de la misma empresa, Ofertix, no responden a las reclamaciones de lo consumidores. El problema que trasciende es que estas plataformas no pagan a los proveedores de los servicios que venden, por lo que estos últimos tampoco atienden ya a los clientes. Y es algo que se veía venir y que ya roza el calificativo de estafa.


La historia reciente de estos portales (y también Offerum) es la de la peor de las codicias aplicada a las puntocom. Nacieron como una startup más en una época en la que se pusieron de moda los entonces llamados cuponeros: webs que vendían cupones con ofertas de actividades de ocio y bienestar en establecimientos concretos.

Su modelo de negocio era muy peculiar: cobraban por adelantado y remuneraban mucho después y, sobre todo, ganaban dinero si el cliente no canjeaba los vales, cosa que ocurría en un 10% de los casos. El sector creció muy rápido, hasta saturarse, los consumidores se empezaron a cansar y algunas de sus premisas, como la del 10%, se esfumaron poco a poco.

Como consecuencia de todo ello, los fondos de capital riesgo huyeron del sector. Y con ellos desapareció el dinero que mantenía a flote un sector que de otra manera no habría tenido sentido. Los más rápidos vendieron («consolidación» se suele llamar en estos casos) y los demás aguantaron como pudieron.

Hoy en día solo resisten los actores más pequeños, relativamente bien gestionados, como la vasca Colectivia (formalmente «Buy and Click»), o los que dependen de grandes grupos de comunicación, como Oferplan de Vocento, que cuentan con la ventaja de no tener que pagar gastos de marketing, además del gigante norteamericano Groupon, que cotiza hoy en Bolsa casi diez veces por debajo de como lo hacía en 2011.

Ofertix, el grupo que consolidó a todos los que se querían salir del negocio, depende actualmente de Antonio Alcántara Arroyo, uno de los creadores de Privalia que fundó la matriz en 2007. También aparece vinculado a la filial Letsbonus Xavier Llorens, actualmente enfrentado judicialmente a Alcántara.

Según Economía Digital, hay ya todo tipo de demandas sobre los directivos y Ofertix apenas tiene 20 empleados, que tampoco está claro que sigan cobrando su sueldo. Lo sorprendente es que, pese a esta realidad, las webs sigan vendiendo cupones, lo que explica por qué en Internet los foros de consumidores que se sienten estafados no paran de crecer.

Que una startup fracase es algo que entra dentro de lo normal. Pero que siga funcionando sin dinero y debiendo dinero a gran parte de sus proveedores es una irresponsabilidad que probablemente entra dentro de lo delictivo y que daña a todo el comercio electrónico. La OCU aclara que es un fenómeno excepcional y que la mayor parte de las tiendas online funcionan muy bien, pero no estaría de más que los jueces forzaran el cierre de las webs de Ofertix cuanto antes.

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