Grandes mitos que nos hicieron creer cuando éramos niños

Me sorprende la cantidad de cosas que, a los que fuimos a EGB, nos contaban nuestros padres como grandes verdades, que en ocasiones nos llegaban incluso a atemorizar, y que con el tiempo hemos podido ir descubriendo que no eran ciertas. He recopilado las más llamativas:


– El pan quemado es cancerígeno. Para comérselo había que rasparlo y quitarle todos los trozos excesivamente quemados. Pero hete aquí que es parcialmente cierto, porque al parecer se ha descubierto que la comida quemada desarrolla acrilamida, una sustancia cancerígena para los animales.

– No te debes bañar después de comer porque se te puede cortar la digestión. Nunca olvidaré el suplicio que suponía esperar un par de horas para poder darse un chapuzón, esfuerzo que se ha descubierto que era inútil. Hasta el punto de que no existe evidencia de nadie que haya fallecido de un corte digestión en el agua.

– No debes comer más de dos huevos al día. Lo cierto es que no es malo comer más y es, de hecho, una vía recomendada para obtener proteínas. Si bien es cierto que un huevo tiene la mitad del colesterol recomendable por día, también es verdad que lo que ocurre cuando ingerimos más es que el hígado deja simplemente de producirlo. Es decir, que no hay mayor problema en comer más de dos huevos.

– Es recomendable encender el motor del coche 5 minutos antes de ponerlo en movimiento, especialmente en días fríos. Lo cierto es que esto era verdad con los automóviles que tenían carburador, pero no con los de inyección electrónica, que no necesitan un calentamiento previo. Es más, hay hasta quien dice que dejar el motor en marcha unos minutos antes de ponerse en movimiento es malo para el motor (y un derroche).

– La gran muralla china es la única estructura hecha por el hombre que se ve desde el Espacio. Es posible que se vea algún trazo de la misma, pero se ven mucho mejor las autopistas belgas (todas están iluminadas) y los invernaderos de Almería.

– El chocolate produce acné. Seguramente comer mucho chocolate no es muy bueno porque contiene bastante azúcar, pero los científicos no parecen haber probado la relación entre el chocolate y el acné. Tampoco han demostrado, por cierto, que nos mejore la libido.

– Las zanahorias son buenas para la vista. Ahí estaba incluso Bugs Bunny que lo veía todo. Pero la vitamina A de las zanahorias no parece que tenga relación aguna con la vista.

– El Everest es la montaña más alta del mundo. Es la mayor por encima del mar, pero si contamos todas, la mayor es la isla de Hawaii y más en concreto su pico Mauna Kea, ya que el 50% de su elevación está sumergida. Mide unos 1.500 metros más.

– Los seres humanos tenemos cinco sentidos. Nos olvidamos del equilibrio, la temperatura, el dolor y el tiempo.

– La masturbación causa ceguera. No es como lo de que los niños vienen de París, excusa que utilizaban nuestros padres para no hablar de sexo, sino un mito que creían a pies puntillas la mayor parte de los progenitores criados en el fundamentalismo religioso del franquismo.

– Si te tragas un chicle, a tu cuerpo le costará siete años destruirlo. Evidentemente, comerse las gomas no es la mejor idea, pero seguramente desapareza del intestino el mismo día que se ingirió.

– El microondas es cancerígeno. Creo que a nuestros padres los martirizaron con el cáncer, hasta el punto de recordar que circulaban listados de alimentos que contenían determinadas sustancias que provocaban esta enfermedad. Lo de que el microondas es cancerígeno es una más.

– La micebrina te da salud. Con el cuento de que necesitábamos vitaminas para estar sanos, nos inflaron a pastillitas. Pero lo cierto es que no existen pruebas médicas de que así sea y sí de todo lo contrario, de que tanta pastilla lo que hace es incrementar el riesgo de cáncer.

– Un yogur después de comer ayuda a hacer la digestión. Este mito es más que posible que tuviera algún interés comercial detrás, pero lo cierto es que no existe evidencia de que este tipo de postres lácteos mejoren la absorción de la comida.

– Ver la pantalla de la televisión desde cerca es malo para los ojos. Aplicable también a los ordenadores, por cierto. Es cierto que hubo un tiempo en que los televisores producían rayos X, que evidentemente eran malos, pero no se fabricaron muchos de este tipo. En cualquier caso, podía ser malo para el cuerpo entero y no solo para los ojos.

– Hay que beber un zumo por la mañana para limpiar el organismo. Puede que las vitaminas sean buenas para la salud, pero para nada es mejor tomarse frutas en forma líquida.

– Las naranjas previenen la gripe. Es posible que la vitamina C sea buena para la salud, pero de ahí a que prevenga la gripe hay un trecho. Sucede algo parecido con ese mito que dice que comer manzanas nos cura de cualquier enfermedad. Lamentablemente, los virus no se quitan con frutas.

– La vitamina C de las naranjas se evapora en cinco minutos, lo que obligaba a todos los niños a beberse sus zumos a toda velocidad. Es radicalmente falso, como reconoce la Revista Española de Nutrición Humana y Dietética en un artículo en el que reconoce que pueden pasar 12 horas sin que se hayan perdido las propiedades de un jugo de frutas.

– Hay que abrigarse bien para no coger resfriados y no se debe salir a la calle con el pelo mojado. Lo cierto es que no existe evidencia alguna de que ambos comportamientos puedan generar enfermedades. Curiosamente, los científicos han llegado a la conclusión de que la única razón por la que en inivierno cogemos más resfriados es porque permanecemos más tiempo en el interior y tenemos, por ello, más riesgo de contagio entre humanos.

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