Algunas conclusiones, desde una óptica económica y vasca, tras las últimas elecciones

Más allá de los principales resultados, hay ciertos detalles que suelen pasar desapercibidos y que, bien analizados, tienen cierta trascendencia cara al futuro. Veamos los que he encontrado con una óptica económica y vasca.

  • El PSOE es el que ha sabido marcar mayor liderazgo (de su líder) y posición central. Que haya un partido claramente ganador es algo positivo desde un punto de vista económico, en cuanto transmite estabilidad a las empresas. Que sea un partido «de los de siempre» lo que significa es que no cambiarán demasiadas cosas.
  • El PSOE se ha comido en España a Podemos, que se ha asociado excesivamente a la figura de su líder, «el del chalet». Sin embargo, en Euskadi son solo 30.000 votos los que separan a uno de otro partido, una realidad que indica cierta debilidad socialista en un territorio tradicionalmente afín. Obsérvese en este sentido que Podemos supera al PSOE en Agurain, Aretxabaleta, Azkoitia, Azpeitia, Bergara, Deba, Hernani, Tolosa, Usurbil, Villabona, Zarautz, Hondarribia, Oñati, Ordizia, Orio, Pasaia, Ortuella, Durango, Lekeitio, Gernika, Galdakao, Arrigorriaga, Berango, Bermeo, Sopela, Ondarroa, Markina, Mungia, Amorebieta-Etxano, Urduliz, Plentzia o Abanto Zierbena. Además de más abertzales, salvo Pasaia y Ortuella, son en general municipios más jóvenes, lo que viene a dar dos ideas del origen del problema socialista.
  • Solidaria, la escisión del PSE vasco solo parece haber obtenido un número relevante de votos en Miraballes (62, por encima de Ciudadanos y Vox) y en Erandio (121, pero por detrás de todos los demás).
  • El PNV se frota las manos. No eran sus elecciones, pero ha conseguido un apoyo mayoritario y homogéneo en Bizkaia, Alava y Gipuzkoa. El llamamiento al voto útil por parte de Aitor Esteban y la «atractiva» figura de Urkullu han atraído votos. Esto unido al éxito del PSOE, se traduce en un respalo del pacto entre ambos partidos en Euskadi y, por tanto, en mayor estabilidad institucional. El PNV sigue siendo un partido de centro que puede pactar con cualquier otro.
  • Bildu ha obtenido unos resultados espectaculares en la Comunidad Autónoma Vasca. Esto ya lo han analizado unos cuantos: la moderación, traducida en este caso en participación institucional, le sale rentable. Figuras como Oskar Matute han resultado cruciales para el partido abertzale izquierdista.
  • El PP se ha hundido en toda España y especialmente en Euskadi y Cataluña. Su radicalización le ha salido muy cara y puede tener graves consecuencias el mes que viene en territorios tradicionalmente afines como Castilla y León, Madrid, Murcia, Baleares o Galicia. Paradójicamente solo gana en Navarra, aunque en coalición con UPN y Ciudadanos. Allí donde menos miedo da, porque se ha alejado de Vox y se ha moderado, mantiene posiciones. En Euskadi le sigue perjudicando la buena sintonía que ha habido entre Rajoy el PNV, que arrastra votos hacia la formación nacionalista. El que sale respaldado es Borja Sémper, que está haciendo una precampaña a la alcaldía de Donostia mucho más moderada y alejada de las siglas del PP.
  • El tema de Vox no se está analizando lo suficiente. Es cierto que había altas expectativas y que circularon estudios sociológicos que prácticamente les daban la victoria. Pero también es cierto que han logrado 2,7 millones de votos (el 10% del total) y, sobre todo, que más que un partido es una especie de red social, una comunidad que va más allá de unos comicios electorales. Dicho de otra manera: van a durar mucho tiempo. Por cierto, en Euskadi Vox ha superado a Ciudadanos solo en cuatro municipios (de los que tienen más de 5.000 habitantes): Amurrio, Orduña, Güeñes, Muskiz y Mungia. En los dos primeros la figura de su líder, Santiago Abascal, oriundo de Amurrio, ha tenido que influir sin duda alguna. Para el caso de Mungia pienso en el selectivo club de campo de Laukariz, que está en su territorio. No encuentro explicación alguna para lo de Muskiz y lo de Güeñes, aunque en este último caso hay que tener en cuenta que es el municipio en que reside Rosa Díez, que dudo que haya votado a Ciudadanos. Obsérvese también que Vox supera incluso al PP en una zona de Bilbao en la que está enclavado un cuartel de la Guardia Civil.
  • ¿Se convierte Ciudadanos en oposición? Evidentemente, no. Sube pero todavía está muy lejos de pintar gran cosa, más allá de un apoyo puntual del futuro gobierno socialista. Tampoco es irrelevante en Euskadi, como están diciendo varios analistas. Con los resultados del domingo, Ciudadanos obtendría un escaño en el Parlamento Vasco por Alava y se quedaría a un puñado de votos de conseguir otros dos por Bizkaia y por Gipuzkoa.

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