vocentoUltimamente no ganamos para disgustos relacionados con cargos públicos que presuntamente se aprovecharon de su posición para ganar dinero. Es decir, de corrupción. Y me llama la atención el papel de simples observadores que han jugado en todos los casos los dos periódicos de Vocento, Diario Vasco y El Correo.

Un medio de comunicación, además de ser un negocio, tiene una importante labor de contrapeso de los políticos, en representación de la sociedad, de sus lectores. Es eso que tradicionalmente se ha llamado cuarto poder y que tan bien representó el Washington Post al desvelar el escándalo Watergate, que tuvo como efecto final la dimisión del presidente Richard Nixon.

En Euskadi, sin embargo, los dos principales periódicos, prácticamente monopolísticos, parecen mirar para otra parte cuando se enteran de posibles casos de corrupción. Cuando les llegó el dossier de la Hacienda de Gipuzkoa, no lo quisieron publicar. Tuvo que ser finalmente la Cadena Ser (Prisa) la que sacara a la luz la historia.

Algo similar parece haber ocurrido con el caso de Osakidetza. Me dicen que la información circuló entre los medios, pero que sólo El Mundo del País Vasco se atrevió a desvelarla. Después la publican todos los demás, pero parecen querer dejar claro que ellos no han sido quienes han sacado el tema. ¿Por qué? ¿Quizás para no “tocar” sus contratos publicitarios con las administraciones?

Sea como fuere, los casos de la Hacienda de Gipuzkoa y Osakidetza son hoy vox populi gracias a medios más pequeños que los de Vocento. Y han tenido mucha trascendencia, recortando los votos del PNV y, aunque por poco, llevando a PP y PSE a reunir más parlamentarios que el anterior tripartito.

Son, además, casos que día a día se están tornando más espectaculares. Especialmente, el de la Hacienda de Gipuzkoa, que ha permitido descubrir los tejemanejes del ex senador nacionalista Víctor Bravo. Lo último que ha salido a la luz es que el que fuera director de la Hacienda foral recibió un 7% del capital de la promotora inmobiliaria catalana F&G, a la que consiguió “domiciliar” en Euskadi para recortar los impuestos que tenía que pagar.

Bravo está ahora acusado de cinco delitos contra la hacienda pública, dos de cohecho, uno de prevaricación y otro de omisión del deber de perseguir delitos. Su hermano José María Bravo, ex responsable de la oficina del fisco en Irun, está en libertad provisional acusado de cobrar personalmente dinero a varios contribuyentes para liberar sus deudas con el fisco.

El otro caso que está saliendo estos días en los medios es el de las empresas subcontratadas por Osakidetza de manera irregular. El protagonista es esta vez José Carlos Margüello, ex director de Calidad del Hospital de Cruces y accionista de varias sociedades a las que el Servicio Vasco de Salud derivaba diversas urgencias, pese a que la Ley de Incompatibilidades lo impide.

A raíz del artículo de El Mundo, el Gobierno Vasco inició una investigación que ha concluido con la confirmación de todo lo expuesto en el periódico. Y resulta que el Ejecutivo no ha hecho otra cosa que cruzar datos del Registro Mercantil con los de sus empleados, algo que cualquier medio de comunicación podía hacer. En este caso concreto, es dudoso que exista una ilegalidad, pero sí está claro que existen “coincidencias” que, cara a la opinión pública, generan una lógica alarma social.

(Añadido 8.07.09) José Gabriel Mujika, director de Diario Vasco, nos ha hecho llegar el siguiente mensaje:

1.- Respecto a tu afirmación sobre la Hacienda de Gipuzkoa, creo que confundes la información sobre presuntas irregularidades en la declaración personal efectuada a Hacienda por el candidato a diputado general de Gipuzkoa, Jon Jáuregui (PNV), que sí fue adelantada por la Cadena Ser con la información sobre los expedientes de la oficina de Hacienda de Irún o con el ‘caso’ Víctor Bravo.

2.- Respecto al caso Jon Jáuregui, EL DIARIO VASCO prestó una amplia cobertura informativa y editorial desde que la cadena Ser adelantó el primer día la información, tal y como consta en la hemeroteca de aquellos días. Como sabrás, el expediente administrativo sobre Jon Jáuregui se cerró sin inculpación administrativa, ni tampoco penal.

3.- En relación al caso de la Hacienda de Irún, fue EL DIARIO VASCO el primer medio de comunicación que informó y editorializó sobre este asunto, lo mismo que en el caso de su hermano Víctor Bravo, tal y como podrías comprobar la misma semana pasada. Desconozco por lo tanto, cómo puedes referirte así a la actitud informativa y editorial de EL DIARIO VASCO sobre tres temas de extracción guipuzcoana, y equiparando al periódico que dirijo en estos tres ámbitos informativos con El Correo.

4.-´Por último, en relación a las irregularidades de Osakidetza, EL DIARIO VASCO no dispone a día de hoy de ninguna información oficial, oficiosa, filtrada o suficientemente contrastada, vinculada con el denominado caso Margüello. Quizás influya que se trate de un asunto que tiene como punto neurálgico el hospital de Cruces en Vizcaya.

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