Un informe de la Federación de Cajas de Ahorros Vasco-Navarras constata la debilidad de la nueva economía en Euskadi. “La Comunidad Autónoma Vasca (CAV) y el Estado aparecen situados dentro de los países con baja intensidad en tecnologías de la información y de la comunicación”, concluye el estudio, coordinado por Cristina Prado y Nieves González.

El informe reconoce los problemas que existen para medir la importancia de la nueva economía y trata de hacer estimaciones a partir de los pocos datos existentes, que son en algunos casos de 1995. Uno de ellos es el de la Investigación y Desarrollo, un área en la que Euskadi es profundamente deficitaria en comparación con la UE y aún más cuando se mira a EE.UU. “Este es uno de los aspectos en los que podemos considerar que la CAV se aleja en mayor medida de la media europea e incluso está por debajo de la media estatal”, prosigue.

El estudio contiene algunos datos más positivos, como el enorme crecimiento de los servicios informáticos y de la fabricación de ordenadores en los últimos años. Sin ir más lejos, la empresa vizcaína PCI montó en 2001 unos 50.000 PCs. El informe resalta, además, la pujanza vasca en la fabricación de ciertos equipos de alta tecnología, especialmente en Gipuzkoa, donde se concentra la actividad de Ikusi y MCC.

La importancia del sector manufacturero, que no es el más directamente relacionado con la nueva economía, se traduce en que la productividad de las empresas de informática y telecomunicaciones sea en Euskadi muy similar al del resto, a diferencia de lo que ocurre en el resto del mundo. En lo que a la inversión en software y formación se refiere, un dato fundamental para valorar la apuesta por la “sociedad del conocimiento”, el País Vasco queda muy por detrás de la media de la OCDE (países más ricos del mundo): 5,1% del PIB frente al 8%.

El informe

Temas: , ,