Biobide, una de las empresas que figura entre las que han estado participadas por la ministra de Innovación (no está claro si todavía lo hace), ha entrado en suspensión de pagos. Su socio mayoritario, Genetrix, que dirigía Cristina Garmendia hasta su entrada en el Gobierno, se ha opuesto a aportar más dinero y tampoco se ha encontrado un nuevo socio tecnológico.
(Nota: Ver al final del texto que la empresa lo ha desmentido)
Sin una aportación extraordinaria de tres millones de euros, la empresa no podrá sobrevivir, por lo que se ha declarado en concurso de acreedores. Lo curioso del caso es que no se ha conocido a través de la propia compañía sino por una intervención del diputado de Innovación de Gipuzkoa, José Ramón Guridi, en Juntas Generales. “Es muy duro que uno de los grupos que presionaron para que el proyecto cuajara se salga del barco a estas alturas”, ha explicado.
Biobide, que desarrolla fármacos para enfermedades cardiovasculares a partir de peces cebra, estaba participada por Genetrix (28%), Diputación de Gipuzkoa (25%), un fondo de capital del Gobierno Vasco de inversión en empresas digitales (21%) y el grupo Mondragón (25%). Entre todos, habían aportado hasta el momento unos 8 millones de euros.
El principal problema de Biobide es que los entes reguladores no acaban de reconocer su metodología. De hecho, uno de los escasos “hitos” de la compañía vasca es haber firmado “acuerdos de confidencialidad” con tres empresas farmacéuticas. Guridi ha reconocido que Biobide no tenía ingresos, pese a que llevaba en marcha desde 2005.
La revista Tiempo ya advertía hace algunos meses de la delicada situación financiera del grupo empresarial de Cristina Garmendia. “Pese a lo espectacular de sus inicios y desarrollo, Genetrix, el proyecto empresarial estrella de la ministra de Ciencia, sigue sin facturar ni ganar dinero y tiene cada vez más deudas”, explicaba la publicación, que también reconocía su habilidad para haber sido pionera en la profesionalización de la biotecnología en España.
Tiempo también le acusaba de no siempre ser sincera. Supuestamente, aseguró que la facturación del grupo había alcanzado los 3,4 millones de euros en 2006, aunque según investigaciones de esta revista apenas llegó a 610.000 euros. Quizás la diferencia estribe en si las subvenciones que Genetrix recibe son ingresos o no. Técnicamente, no lo son. Además, las pérdidas eran cuantiosas: 2,8 millones de euros en 2006 y 8,9 millones al año siguiente.
(Actualización) El tema se las trae. La empresa asegura ahora no haber presentado la declaración de concurso de acreedores, tal y como había asegurado el diputado de Innovación de Gipuzkoa. De ser así, sería un tremendo (y gravísimo) error de este último cargo institucional, con consecuencias probablemente fatales para Biobide.
(Actualización 24.10.09) El portavoz del PSE en Juntas Generales, Emiliano Cabañas, ha pedido la comparecencia del diputado de Innovación para que aclare por qué dijo algo que la empresa ha desmentido.
(Actualización 17.11.09) Finalmente Biobide ha conseguido ampliar capital, si bien es cierto que Genetrix no participa en la misma. De ser así, lo realmente lamentable es que todo este tema saltara a la luz, lo que ha hecho daño especialmente a la empresa.


26/03/2010
Biobide, que desarrolla f… Más informaciónármacos para enfermedades cardiovasculares a partir de peces cebra, estaba participada por Genetrix (28%), Diputación de Gipuzkoa (25%), un fondo de capital del Gobierno Vasco de inversión en empresas digitales (21%) y el grupo Mondragón (25%). Entre todos, habían aportado hasta el momento unos 8 millones de euros.
El titular de la noticia es un tanto torticero. Biobide es una participada al 28% de Genetrix, que a su vez, hasta antes de entrar en el Gobierno, era en un 10% propiedad de Garmendia.
Podría haberse titulado también: una filial de MCC o de la d. de Gipuzkoa suspende pagos. Lo hace el morbo periodístico.
Oscar, Biobide estaba tan vinculada a la ministra que fue ella quien presentó el proyecto en sociedad. Es más, aseguró que ella había movido viento y marea para ponerlo en marcha. Lo cual, por cierto, le honra. Busca Biobide y Garmendia en Google y verás a qué me refiero. Eso sí, en este país tenemos que aprender a asumir fracasos sin mayor problema. Hasta a los ministros les ocurre.
¿El proyecto fué presentado únicamente por Cristina Garmendia?
Biobide estaba participado por la D. de Gipuzkoa (25%), GV (21%) y MCC (25%). ¿No es fracaso también de esos actores? ¿Acaso no participaban en la gestión? ¿por qué a ellos no se les atribuye el fracaso en el titular?
Asegurar que, después de dos años de estar desligada a Genetrix y con mucha más razón de Biobide, es un fracaso de Garmendia, pues no sé, es mucho decir.
Sinceramente, creo que el título esconde morbo. ¿Por qué se pretende ligar a Garmendia con fracaso?
Sólo una última cosa, desconozco la situación financiera de Biobide. Si es cierto que está en suspensión de pagos, no significa que sea un fracaso, “simplemente” una rotura de liquidez de tesorería. La empresa no tiene por qué estar en quiebra ni en liquidación.
Un matiz: Las suspensiones de pagos tampoco significan fracasos. Es un instrumento mercantil para poder salvar los muebles en una mala época. Igual Biobide sobrevive, aunque eso me temo que pasa por encontrar un nuevo socio o por conseguir que Genetrix venda su participación.
También está participada por otras entidades públicas y privadas, aunque es cierto que Genetrix, posee un 3% más que el segundo socio.
Garmendia ni siquiera figura en el consejo de Administración, por lo que empresa de la ministra, va a ser que no.
Amarillismo
Es un auténtico desastre que una empresa con esos recursos, padrinos y con el pedrigree de i+d que tanto invocamos esté sin futuro, con ese dinero hay 10 equipos de empresarios en euskadi que quieren desarrollar proyectos de empresa tecnológicos y que harían maravillas con pocos recursos…en fin, estoy desanimado.
@andr: Garmendia tuvo que renunciar a los consejos de administración a raíz de ser nombrada ministra. En teoría, tampoco puede tener una participación mayor del 10% en ninguna empresa. Digo en teoría, porque creo que el PNV le hizo una pregunta sobre este tema en el Congreso y todavía no ha respondido.
Está claro que el tema perjudica a Garmendi. Esto comenta hoy Noticias de Gipuzkoa: “Desde su llegada a la política, la ministra más rica del Gabinete Zapatero que ha declarado un patrimonio de cinco millones de euros, ha mantenido un comportamiento contrario a cualquier iniciativa favorable al desarrollo de la innovación en Euskadi”: http://www.noticiasdegipuzkoa.com/2009/10/24/economia/biobide-la-unica-empresa-del-grupo-genetrix-que-esta-ubicada-fuera-de-madrid
A nuestros políticos, medios de comunicación y sesudos comentaristas varios se les llena la boca con la famosa letanía dela necesidad de tener “emprendedores”, de fomentar el “espíritu emprendedor” …
Sin embargo poco se habla de fomentar probáblemnte una de las condiciones mas importantes para que estos “flrezcan” la tolerancia con el fracaso.
De hecho se apnrede mas estudiando los motivos del fracasode una iniciativa (suele ser mas facil aislar los factores claves) que aquellas con éxito que, como todos sabemos, tienen muchos “aitas” y numerosas explicaciones.
Si esta iniciativa de la Sra. Garmendia acaba saliendo a flote: Zorionak Sra. Garmendia.
Si acaba fracasando: zorionak tambien and try again.
Un saludo.
Egunon José,
Conozco personalmente a algunas de las profesionales de BOBIDE y estoy segura que están poniendo todo su empeño en sacar su proyecto adelante. Desde aquí mi apoyo y ánimo al margen de su estructura societaria.
Sobre el fracaso y su aprendizaje, estoy totalmente de acuerdo con vosotros. En este país debemos aprender a emprender, fracasar, analizar el fracaso y volver a intentarlo. Tanto en el ámbito privado como en el público.
De todas formas, creo que todas las personas que iniciamos un proyecto propio, sea de base tecnológica o no, somos conscientes del riesgo que supone y de las probabilidades de fracaso que existen, o deberíamos serlo.
Agur
@LAH, @Nagore – Totalmente de acuerdo. Esta es una buena oportunidad para empezar a contemplar el fracaso como algo muy normal y que le puede pasar a cualquiera.
El I+D+i (y sin la última i también) trata de investigar y desarrollar. de darse contra la pared y tener pocos dividendos. No siempre la cosa funciona. En USA, hay mucho investigados, sobre todo en universidades, que son financiados por empresas. De las empresas investigadoras privadas no puedo hablar, no conozco casos personales. De los proyectos muchos son desechados al año y unos pocos siguen adelante. Incluso algunos que siguen adelante, se aparcan por temas financieros o simplemente, porque no es el momento y hay cosas con más importancia. A eso, no se le llama fracaso y las personas que trabajan en dicho proyecto no piensan que han fallado.
Lo que pasa, es que somos nuevos en la materia y pensamos que para ser más avanzados y más europeos hay que sacarla siempre a la primera. Yo por mi parte, el carnet lo saqué a la cuarta, y… hoy por hoy sigo conduzco.
No os habeis enterado de que la cesta punta profesional vuelve a los frontones de Euskadi y que incluso hay enormes jugadores más allá de nuestras fronteras.
El 90% de las SPIN-OFF derivadas de grandes grupos de investigación (Universidades, etc) fracasan al segundo año. Simplemente es un dato que hay que tenerlo en cuenta antes de poner pasta en este tipo de iniciativas….