Dar dinero es políticamente agradecido. Quien recibe ayudas, suele estar contento, con lo que muchos responsables institucionales terminan creyendo que ésa es su obligación. Pero no, el deber de un buen político es gestionar bien los recursos públicos. Esta reflexión viene a cuento de las ayudas sociales de las que tanto se está hablando últimamente.
Me refiero especialmente a los 420 euros para los parados “de Zapatero” y a los 512 que ha aprobado la Diputación de Gipuzkoa para personas que no llevan ni un año empadronadas en el territorio. ¿Cuál es el problema de estas ayudas? Fundamentalmente, que son tremendamente restrictivas.
Euskadi dispone ya de un sistema de protección social que es la envidia del resto de España. Me refiero a la conocida como “renta básica” o “salario social”, un mínimo de 640 euros mensuales, implantado en los tiempos en que PSE y PNV colaboraban en todas las instituciones. Es un sistema que protege a todos aquellos que no tienen ningún otro recurso y que llevan ya tiempo viviendo en Euskadi, con lo que en teoría se evita el fraude del cambio de empadronamiento.
Los 420 euros de Zapatero, que paradójicamente sólo son aplicables a quien deje de cobrar el subsidio de desempleo a partir del 1 de agosto, ya existen, por tanto, en la CAV. No así los 512 de Gipuzkoa, aunque estos últimos van dirigidos fundamentalmente a personas que no llevan ni un año empadronadas en el territorio. Desde un punto de vista ético y social, es comprensible que se ayude a estas personas. Pero si se introduce racionalidad en el sistema, me genera muchísimas dudas. La manada de personas que se puede empezar a empadronar en Gipuzkoa puede ser terrorífica. ¿Es eso lo que queremos?
(Actualización 1.12.09) El debate cobra mayor protagonismo. Tras un discurso de ayer de José Luis Bilbao, que pidió un pacto entre todas las administraciones, hoy se ha posicionado la portavoz del Gobierno Vasco, Idoia Mendia. “Si queremos seguir manteniendo el nivel de servicios públicos que tenemos, evidentemente tendremos que hacer alguna reflexión”, ha dicho. También es muy interesante lo que comenta Tutto en su blog.


Como se está notando la influencia de Chaves en el Gobierno.
Esta ha sido la especialidad del PSOE en andalucia, pan a cambio de votos y desarrollo nulo.
Espero que patxi lópez no le siga sus pasos.
Medidas como esta, tan del gusto de tantos políticos que a los que tanto atrae fotografía a la hora de gestionar el dinero de todos y no tanto el reflexionar y sopesar los pros y las contras de la medida en si, la justicia del reparto, aún menos, la sostenibilidad de las decisiones tan alegremente aprobadas es desgraciadamente el pan nuestro de cada día
Mas me ha lamado la atención las declaraciones del socio de Patxi López, el Sr. Basagoiti a favor de cerrar las “Emabajadas vascas” como medida para atajar el gasto.
Entiendo que no esté en el “ADN político” del PP y PSE el contribuir a la economía productiva, no a la especulación del ladrillo o turismo el único modelo que a veces parecen conocer.
Entiendo tambien que a falta de ideas de como gestionar el Gobierno Vasco, nos tengan que vender, una vez mas, inversiones ya aprobadas como “Medidas contra la Crisis”.
Pero la última de Basagoiti de llamar “embajadas” a las oficinas exteriores del Páis Vasco, esas que han ayudado a no pocas empresas vascas (y de otras comunidades by the way) a penetrar en nuevos mercados, (para así justificar su cierre entiendo) es de traca.
Vamos a ver.
Sres. del PP y socios PSE, por aclarar conceptos ya que por lo visto en estos 100 días les veo muy perdidos en temas de Economía (sobre “cultura vasca” mejor no hablamos):
Eso que ustedes llaman “Embajadas” son en la mayor parte de los casos delegaciones de la SPRI, y en otros casos no, pero aún así se llaman “Delegaciones”. No “Embajadas”.
El Sr. Basagoiti que tan abiértamente las critica parece ignorar que otras CCAA disponen de ellas en muchos países, empezando por la Comunidad de Madrid. Y antes de que los socialistas abran la boca les recuerdo que también Cataluña las tiene.
Estas “Emabajadas” en la mayoría de los casos prestan un servicio a los empresarios vascos.
Si Basagoiti tuviera la menor idea de esa economía de la que tan arrogántemente dice ser un experto (sin haber demostrado el ninguna capacidad de gestión en esta vida todo sea dicho de paso), se hubiera callado, porque las oficinas comerciales de España en el exterior, por ejemplo, siguen las directrices marcadas por el ICEX y promocionan lo que le interesa a España en cada momento (por ejemplo el sector cerámico) y desde luego que eso no tiene por qué coincidir con lo que a nosotros nos interesa promover. De ahí el interes por tener unas representaciones exteriores que se ajusten a nuestro tejido y necesidades de representaición-apoyo económica en el exterior.
Y no hay más que ver cuál es la economía de otras CCAA y cuál es la nuestra, sobre todo a nivel de exportación y dinamismo exterior.
Si en lugar de sus emagógicas declaraciones, el Sr. Basagoiti hubiera declarado su intención de dinamizar los canales para, acabar con el “enchufismo” que estas delegaciones sirvan mejor en su apoyo a las empresas vascas … pero no.
Ya se sabe: aquí se critica todo lo anterior, aunque fuera bueno, mediocre o todo lo contrario. Tierra quemada.
Criticar por criticar y soluciones … ninguna.
Pues si que se notan “nuevos aires” en el País Vasco.
Aires de demagogia y, mucha, pero que mucha incompetencia.
En fin, menos mal que siempre les queda al PP y PSE profundizar en lo “identitario” estilo sus preocupación por mantener en ineficaz y caduco Modelo A o las obsesiones estilo mapas del tiempo de EITB (sic) que si no …
Visto lo visto, a futuro va a ser muy dificil (sin hacer un ejercicio monumental de hipocrasia claro está) que a partir de ahora tanto el PP como el PSE defiendan sus discurso como el de aqullos que “priorizan los asuntos que afectan a la calidad de vida del ciudadano frente a asuntos “identitarios”" cuando estan demostrando mas bien lo contrario.
Y ademas a mayor velocidad de lo incluso servidor esperaba.
Sospresas te da la vida …
Un saludo.
LAH:
Como tu me he quedado totalmente asombrado de las declaraciones de Basagoiti. Precisamente las delegaciones en el extranjero es lo que hay cultivar. Como he comentado en otro post no seria malo abrir delegaciones en LA o San francisco para que las pequeñas pymes tecnologicas se abran camino en el mercado americano, por medio de asesoramiento fiscal, economico y de viabilidad empresarial. Ahora eso si, ayudas monetarias directas 0.
Realmente estoy cada dia mas convencido que a Basagoiti no le da. Es que van al reves del sentido comun. Basagoiti y Lopez son ejemplo de que el politico solo trabaja para el poder y las medidas son para aguantarse en el cargo. Gastar un dinero que no es tuyo es muy facil. Las medidas aplicadas para salir de la crisis, son de coña solo demuestra la necedad de los politicos y de la falta de decision de los ciudadanos de este pais, en la que no puedo creerme que estos dos personajes es lo mejor que el psoe y el pp, pueden ofrecer en euskadi. ¡¡¡No me lo creo¡¡¡¡
Como les gusta a los politicos gastar el dinero que no es suyo, en medidas espectaculares, como lineas de metro inutiles, obras faraonicas en las que salir en la foto etc, subir impuestos a las empresas y ciudadanos por el mal llamado “bien comun” o la solidaridad…Mientras no ponen ni una sola medida para evitar la corrupcion municipal ni la sindical.
Buenos días Thalved.
Completamente de acuerdo contigo.
Si desde el PP y/o PSE me dijeran que vamos a dinamizar estas “embajadas”, por mi perfecto.
Pero cuando me dicen, vamos a cerrarlas “para ahorrar” …
La salida a la larga de esta crisis se basa en la competitividad y las medidas de apoyo a las empresas de pequeño mediano tamaño (no olvidemos que estas, la importancia para estas de disponer de apoyo en sus actuaciones exteriores ya que en la mayor parte de los casos suelen carecer de presencia propia, sobre todo en un incio de sus actividaddes en el país que sea) la exportación van por ese camino.
Y esta feliz idea Basagoiti y López lo presentan como una “medida contra la crisis”…
Alucinante.
Un saludo.