Esto de la vivienda protegida (subvencionada) y tasada (precio intermedio entre la protegida y la de libre mercado) está lleno de injusticias. Para empezar, es como una lotería, que toca sólo a unos pocos afortunados, con la ventaja al menos de que los boletos son gratuitos. Para seguir, según donde vivas tienes mayores o menores posibilidades.
Porque resulta que, pese al criterio contrario de la Consejería de Vivienda, son los municipios los que reservan la mayor parte de las casas para sus vecinos. Así, en un reciente sorteo en Derio el 40% de los aspirantes recibieron premio. ¿Por qué? Porque Derio tiene mucho terreno y tiene previsto construir mucho.
Sin embargo, si vives en Bilbao o en municipios muy poblados como casi todos los de la margen izquierda es mucho más complicado resultar agraciado. Simplemente, porque se construye mucho menos porque hay menos terreno y más aspirantes. Por lo tanto, un consejo de amigo: si no tienes piso y conoces a alguien en Derio, empadrónate en su casa.


Hay una interesante reflexión sobre este tema en el blog de Javier Burón el Director de Planificación del Departamento de Vivienda del Gobierno Vasco, de quien depende Etxebide: http://leolo.blogspirit.com/archive/2006/12/28/sorteo-urnieta.html