Javier Burón se hacía eco el otro día de sendos rankings de universidades del mundo: Top Universities y Shanghai Jiao Tong University. El caso es que no hay ni un solo centro de la Comunidad Autónoma Vasca entre los 500 mejores. El dato es realmente grave. Como decía Pedro Luis Uriarte, si este ranking fuera de equipos de fútbol, estaríamos seriamente preocupados. Pero no parece importarnos.
Las principales universidades están localizadas en EE.UU., aunque también hay algunas en el Reino Unido. Las mejores son sobradamente conocidas: Harvard, Oxford, Cambridge, Yale, Princeton, Stanford, Caltech, Chicago, UCLA, MIT… La primera española aparece por encima de la posición 100. Es la de Barcelona. Le siguen la Autónoma de Madrid, la Complutense de Madrid, la de Valencia, la Autónoma de Barcelona, la Politécnica de Valencia y las de Granada, Pompeu Fabra, Salamanca, Santiago, Sevilla y Zaragoza. En uno de los rankings figura también la de Navarra en la posición 319.
Rubrico lo que dice Burón: “Esta noticia, que tendría que estar siendo debatida social y políticamente al máximo nivel (en la sociedad del conocimiento y la información nos jugamos nuestro bienestar en función de la capacitación de nuestro capital humano), ha pasado totalmente desapercibida y sólo marginalmente ha sido comentada por los medios de información. Lo pagaremos. Sin duda lo pagaremos. Y claro está, lo pagaremos en términos de menor prosperidad”.


De acuerdo en todo. No hay más que ver el ejemplo de lo que acaba de suceder con la UPV y sus elecciones para el rectorado para darse cuenta de la desidia que invade nuestra universidad.
Rechazar un rector que se presentaba a unas elecciones sin oposición, probablemente por el terrible crimen de intentar que obtengan mayores beneficios económicos aquellos que más trabajen, sólo podía pasar en este país.
La menor prosperidad será consecuencia de la mala calidad de nuestras universidades. Esta mala calidad es a su vez consecuencia de la lamentable mentalidad de quienes componen el tejido cultural vasco en la actualidad.
Matizo lo anterior.
El rector ha pretendido que obtengan mayores recompensas económicas quienes más trabajen, y menos quienes menos trabajen.
Iñaki.
La verdad es que si lo que dices pasase con el futbol sería un drama, como es la universidad no tiene importancia.
Yo llevo tiempo viviendo en Seattle (EEUU) y me apena ver como la UPV no levanta cabeza. Hay una cultura de funcionariado tal que no creo que vaya a cambiar en el futuro. A veces pienso que se deberia de desistir en ella y concentrarse en la Mondragon Unibertsitatea o la U. de Deusto. No creeis?
Es bastante preocupante, sí, pero la noticia es antigua. Escribí sobre esto en mi blog:
http://www.unibertsitatea.net/blogak/agirre/euskal-herrian-unibertsitate-mundialik-ote