¿Qué pasa con el precio de la electricidad?

Subestación electricidad
Subestación electricidad (Photo credit: Wikipedia)

El precio de la luz lleva años subiendo sin parar. Entre 2009 y 2012 se incrementó más del 50% (el 83% desde 2003, que es cuando se liberalizaron los precios) y en lo que va de año ha crecido más del 3% y a punto ha estado de terminar diciembre con un aumento adicional del 11% finalmente paralizado por la Comisión Nacional de Mercados y de la Competencia (CNMC). Tantas subidas han producido una mezcla de indignación y de asombro en la ciudadanía, que empieza a derivar en que la imagen de las compañías del sector esté por los suelos. Veamos cómo se establece el precio de la luz.


Hay que empezar comentando que la unidad de medida es el megawatio por hora (MWh) y que, en los momentos punta (en concreto, el 23 de febrero de 2013), se consumen 40.277 MWh. En los hogares la medida es el KWh y se paga un coste fijo en función de lo que se conoce como potencia contratada (el número de KWh que podemos consumir simultáneamente).

El precio del MWh que compran las eléctricas oscila muchísimo en función de criterios externos, como lo que haya llovido o el viento que haga, que influyen sobre la capacidad de generación hidráulica y eólica, que son precisamente las fuentes más baratas. También afecta el hecho de que se haya cerrado la central nuclear de Garoña (energía barata que no depende de la meteorología) y el coste del gas natural (que suple al viento cuando este no sopla). Durante 2013, el precio del MWh ha oscilado entre 0 y 90 euros, con tan mala suerte que recientemente se ha acercado a este último importe.

El precio del KWh en el hogar varía mucho menos, ya que se fija trimestralmente uniendo dos factores:

– El 40% lo establece el mercado a través de subastas trimestrales, conocidas como Cesur, como la que se celebró esta semana. Se juntan varias compañías privadas que producen y compran electricidad (en realidad son las mismas empresas) y negocian un precio en función de lo que esperan que les cueste la generación. Este sistema es tan extraño que ni siquiera se puede saber quiénes participan en el mismo. Por si fuera poco, hay sospechas de que se está manipulando el precio hacia arriba.

– El 60% se corresponde con un peaje que establece el Gobierno en función, entre otras cosas, del famoso «déficit de tarifa«. Es decir, qué desequilibrio existe entre lo que cuesta la electricidad y lo que debería costar para compensar diversos conceptos. Dicho de otra manera: desde 2000, el precio de la electricidad se ha estado manteniendo artificialmente bajo y ahora se está intentando poner al día, además de recuperar lo que las eléctricas tenían que haber cobrado vía tarifa en años anteriores. El coste asciende actualmente a 4.481 millones. Aquí entran también las ayudas que se dan a ciertos clientes que no pagan su electricidad («bono social»), las subvenciones a las renovables y recientemente las reducciones de costes a algunas empresas que dependen mucho de este tipo de energía.

Dicho esto, no hay pocas preguntas que responder en torno al precio de la electricidad. Así, resulta inexplicable que las tarifas no se reduzcan en un mercado libre, con una demanda que no deja de caer y ya ha llegado a niveles de 2005 y una oferta, en forma de potencia instalada, que ha seguido subiendo. Por la ley de la oferta y la demanda, lo lógico habría sido que hoy pagáramos menos que hace diez años y no el 83% más. ¿Qué ha ocurrido entonces? Estas son mis explicaciones:

– La respuesta oficial es que los precios no eran reales. El Gobierno estaba subvencionando las tarifas a través de fuertes primas a las renovables y otras compensaciones a las compañías eléctricas. Ahora se están «actualizando». Esto significa que, si tuviéramos tantas centrales nucleares como en Francia, pagaríamos mucho menos.

– El sector eléctrico está excesivamente regulado y la liberalización no es real. Esto se puede comprobar por el hecho de que casi todos los consumidores se rijan por la «tarifa de último recurso«, que en principio es la mínima legal. Esto explica por qué no hay competencia real y prácticamente todos los operadores ofrecen el mismo precio, como puedes comprobar tú mismo en la web de la CNMC.

– El sector eléctrico está lleno de políticos y ex políticos que hacen lobby a favor de sus intereses. Ahí están los José María Aznar (Endesa), Elena Salgado (Endesa), Miquel Roca (Endesa), Pedro Solbes (Endesa), Rodolfo Martín Villa (Endesa), Angel Acebes (Iberdrola), Javier Solana (Acciona), Miguel Boyer (Red Eléctrica), Felipe González (Gas Natural), Xabier Sagredo (Iberdrola) o Ana Palacio (EDP). Evidentemente, su trabajo consiste en conseguir que la regulación sea la mejor posible para las empresas que les pagan, que siguen ganando mucho dinero en plena crisis.

– Las eléctricas figuran entre los principales anunciantes de todos los medios, por lo que es raro leer artículos contra sus intereses. Recordemos, en este sentido, que esta pasada semana la Cadena Ser censuró de su web un artículo que no ponía en buen lugar al presidente de Iberdrola.

– Los directivos y consejeros de las eléctricas españolas tienen unos sueldos muy elevados, que según algún experto superan en 30 veces a los de sus homólogos japoneses y cinco a los de Alemania.

Dicho esto, a día de hoy solo hay dos formas reales de ahorrar dinero con la factura de la electricidad:

Reducir la potencia contratada, ya que este coste fijo es el que más ha subido este año. Lo cierto es que es difícil saber hasta qué punto se puede reducir, salvo que tengas contador inteligente. En este último caso, el cálculo es prácticamente instantáneo.

– Contratar tarifa nocturna (ahora se llama discriminación horaria y se extiende de 10 de la noche a 12 del mediodía). Aunque no tengas acumuladores u otros aparatos que recogen electricidad por la noche, los que han hecho los números han llegado a la conclusión de que te sale a cuenta esta opción. Y es que la discriminación horaria dura 14 horas, la mayor parte de los electrodomésticos funcionan todo el día y la reducción de la tarifa es sustancial, ya que por la noche hay un exceso de oferta y menor demanda.

(Actualización) Está circulando por Internet esta imagen con los sueldos de ex políticos que figuran en nómina de las eléctricas:

(Actualización 22.12.13) Hoy precisamente ha comenzado una campaña de publicidad de Iberdrola que trata de explicar cómo se fijan los precios de la luz. En concreto, ésta es su versión:
– Energía: 37%
– Impuestos: 31%
– Subvenciones medioambientales (es decir, impuestos para pagar primas a las energías renovables): 19%
– Subvenciones territoriales: 4%
– Ayudas sociales: 3%
– Otros: 7%

Estos datos los ha completado después la CNMC de la siguiente manera (obsérvese que en muchos aspectos no coinciden con los de Iberdrola):
– Coste de la energía: 37%
– Transporte de la energía: 3%
– Impuestos: 21%
– Subvenciones a las energías renovables: 17%
– Pagos a distribuidores: 10%
– Compensaciones a las islas: 4%
– Deudas de años anteriores (déficit de tarifa): 3%

(Actualización 22.12.13) Y los internautas han respondido a Iberdrola con parodias como la adjunta:

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