La absorción de Iberdrola por parte de Endesa, confirmada ayer mismo, está generando preocupación en el seno de Iberdrola Sistemas, la filial de la eléctrica vasca dedicada a la consultoría informática. El cierre de la sede de Larraskitu y el progresivo traslado de la plantilla a Madrid es uno de los escenarios que más temen los trabajadores de la empresa bilbaína.

Iberdrola ha trasladado ya al grueso de sus directivos a la capital de España, donde se están centralizando una gran parte de las actividades de diversificación. La compra por parte de Endesa, con el consiguiente traslado a Madrid de la sede social, no haría sino agravar el progresivo desmantelamiento de las instalaciones de la eléctrica vasca en Bilbao.

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