Estoy completamente de acuerdo con lo que escribe hoy Carlos Etxeberri en Noticias de Gipuzkoa en torno a Porcelanas Bidasoa, cuyos gestores han anunciado esta semana el cierre inminente. No es una empresa cualquiera, ya que lleva 75 años fabricando un producto de prestigio y cuenta con una marca consagrada en un sector que tiene tanta importancia cultural como industrial.
Porcelanas del Bidasoa nació en 1934 de la mano de los hermanos Pablo y Gabino Ochoteco, dueños de un almacén de loza y porcelana de Irun, y de los empresarios Salvador Echeandia (Perfumerías Gal) y José María Berastegui, vinculados respectivamente a Perfumerías Gal y al Banco de Irun. Ocupó la gerencia durante muchos años Jorge Segura, ex alcalde de la localidad fronteriza.
Aprovechando el know how de los hermanos Ochoteco, la empresa empezó a fabricar artículos de porcelana de mesa y arte, como vajillas, juegos de café, jarrones o maceteros. Desde el primer momento, otorgó una gran importancia al arte y la creatividad y especialmente, a partir de 1947, con la entrada en su capital de José María Urquijo, marqués de Urquijo y dueño también del Banco Urquijo, que se mantuvo como principal accionista durante muchos años.
Entre los artistas que han colaborada con Porcelanas del Bidasoa destacan el pintor donostiarra Narciso Rota, que empezó como aprendiz en la empresa, o los mismísimos Pablo Picasso, Salvador Dalí o Javier Mariscal. La calidad ha estado históricamente asociada a la compañía irunesa, hasta el punto de que incluso el nombre “Bidasoa” tiene hoy ese prurito de distinción.
Esto no ha evitado el desastre. Al igual que otras empresas del sector (véase el caso de la navarra Irabia), la demanda de estos productos ha descendido y sus fábricas no son rentables. Porcelanas del Bidasoa ha sobrevivido muchos años gracias a las ayudas públicas, incluidos la recalificación de sus terrenos y el impago de deudas tributarias y sociales.
El número de empleados venía descendiendo sin parar, hasta quedarse en los 47 actuales, que próximamente perderán su trabajo pese al esfuerzo de las administraciones por evitarlo. Es más que posible que, en la operación, alguien se haya llevado dinero a su casa, pero también es cierto que la razón del cierre es perfectamente comprensible: el negocio no funciona. Y también hay que admitir que la Comisión Europea no acepta que se ayude a estas empresas más allá de un límite.
Sea como fuere, estoy con Etxeberri en que se trata de una compañía tan emblemática que probablemente haya que preservarla exclusivamente como bien cultural. Pone además, dos ejemplos excelentes: Limoges (Francia) y Santa Clara (Sevilla), donde se sigue fabricando porcelana para continuar con la tradición. Hay otro caso muy apropiado, el de Lladró, que ha convertido la distinción en negocio. Probablemente, dando mayor valor a la historia industrial y aportando ciertas dosis de marketing, Porcelanas Bidasoa se podría mantener activa. Aunque fuera con cinco empleados y vendiendo sólo por Internet.

…Lladró, que ha convertido la distinción en negocio…
Pozí. Peazo distinción.
Pues nada, del Moral, quédatela tú y arriesga tu dinero. Que propuestas para gastar el dinero de otros todos sabemos hacer. Ala venga, no tardes
Tambien puede llamarle al Etxeberri ese y os la quedais entre los dos. Así os sale más arregladito de precio
Como reflexión general, hemos sido y somos testigos directos del exterminio de muchas de las industrias que han sido emblemáticas de nuestro país al amparo de la reconversión, renovación y avance… no sabiendo muy bien hacia donde. Para las generaciones futuras dejamos mucha contaminación por tierra, mar y aire, centros supertecnológicos, toneladas y toneladas de cemento y asfalto, hiper-macro grandísimos centros comerciales, por supuesto Guggemheim I, y quizá II, III o IV, quién sabe, y de nuestro pasado laboral e industrial poca cosa, no vaya a ser que interfiramos en el progreso, es decir, borrón y cuenta nueva con adosados, unifamiliares…
Como comentario y aportación al artículo, estamos absolutamente de acuerdo con que Bidasoa debería seguir funcionando y si para ello hiciera falta que se la declarase Bien de Interés Cultural pues que los órganos competentes actúen de forma rápida y eficaz.
Cuando pinchamos la referencia a los hermanos Ochoteco lo que aparece es la Guía de Sala recientemente publicada por el Euskal Museoa – Bilbao – Museo Vasco, que es un mini resumen de la extensa obra escrita por Marian Alvarez Rodriguez, Maite Jimenez Ochoa de Alda y Amaia Mujika Goñi, editada por esa misma Institución en mayo de 2009 donde la referencia a Porcelanas del Bidasoa es mucho más completa. El PDF de este artículo tiene una errata en la página 11 que, ya subsanada en los ejemplares impresos, se localiza en el título pues en lugar del encabezamiento que aparece debería ser “Fábrica de Pasages. Pasai-Donibane / Pasajes de San Juan”.
YO TRABAJE PARA ESTA EMPRESA, Y ME ENCANTAN SUS PRODUCTOS SON DE MUCHA CALIDAD, Y A LA GENTE LE GUSTABAN, ERAN FUERTES, Y TENIAMOS MUCHOS CLIENTES, LO QUE PASABA EN LA FABRICA NOS AFECTO, PERO QUE CONSTE QUE LOS PRODUCTOS SE VENDÍAN MUY BIEN, Y LA GENTE LOS RECLAMABA, ME ENCANTAN LAS PIEZAS DE PORCELANAS BIDASOA, TRABAJÉ EN LA EPOCA QUE ESTABA JOSE IGNACIO FERNANDEZ UNA MUY BUENA PERSONA Y A MI PARECER UN BUEN PROFESIONAL, UN SALUDO PARA EL, QUE ME HUBIESE GUSTADO SIGUIERA EN SU PUESTO YA QUE PIENSO QUE EL Y PARTE DE SU FAMILIA SE ENTREGABAN A ELLO, Y HAN HECHO MUCHO PORQUE LA EMPRESA SIGUIERA ADELANTE, VA POR ELLOS, ME DA MUCHÍSIMA PENA QUE TENGAN QUE CERRAR, NO ES JUSTO…
Me da la impresión de que todo se mira desde prismas que alejan la solución al problema:
El prisma de los trabajadores que “quedan”. El prisma de los nostálgicos –dicho igualmente con todo respeto y comprensión- que ven en la marca y su historia el motivo de su mantenimiento. El prisma de los acreedores –sobre todo instituciones- que, lógicamente quieren su dinero.
En mi humilde opinión, el problema debería analizarse y diagnosticarse desde un punto de vista lo más objetivo posible y mirando al mercado europeo y al futuro.
Hoy en día la marca si no mueve “volumen y margen” que sostenga los gastos de estructura y contribuya al beneficio, no vale apenas. En el mejor de los casos la marca sólo podría “vender” el saber hacer que avalan los 74 años de historia, que no es poco, pero que no es lo que necesita, probablemente, el cliente de futuro. Desgraciadamente, hoy la marca sólo vale si tienes una retaguardia financiera considerable o una presencia (distribución) casi global. Y desgraciadamente éste no es el caso de Porcelanas Bidasoa.
Considero que si todavía le queda un suspiro a esta empresa debería fijarse en mercados de futuro, en clientes (distribuidores) de futuro, que le den la oportunidad de producir volumen con margen, a una calidad acorde al precio que está dispuesto a pagar el consumidor de hoy.
Está claro que lo que hace (la gama actual) y ha hecho Porcelanas Bidasoa no tiene por qué ser el futuro de la empresa. Quizás convirtiéndose en un partener de varios (pocos) distribuidores europeos podría encontrar una salida a su situación.
Estoy buscando algún distribuidor que aún tenga piezas de Bidasoa, en concreto modelo Ulises, creo que aún estoy a tiempo de reponer alguna pieza rota. Es un juego de café. Me falta la jarra de leche y algún pocillo.
Agradecería mucho su ayuda. Gracias de antemano.
TEngo una vajilla de Bidasoa que me encanta. Me van faltando piezas y no sé si tendría alguna posibilidad de consegui, sobre todo platos hondos y de postre. No sé como se llama el modelo. Voa a describirla haber si consigo que alguien me pueda localizar alguna pieza. Es blanca, en los bordes lleva un dibujo de hojas verdes y amarillas con flores azules y rosas. En las flores azules en algunas hay un círculo amarillo. Os aGRADECERÍA me dierais alguna información de donde conseguirlas. Saludos y gracias
hace poco estuve en una tienda de chinos en frente de carrefour
y me sorprendio encontrar varias piezas de porcelana bidasoa
compre varias porque som estupendas me gustaria saber que hacen en una tienda de estas