Estos días se está debatiendo en el Parlamento Vasco una propuesta del PP para que el Comité Olímipico Español defienda la oficialidad de la pelota vasca en las olimpiadas. Para variar, los partidos discrepan y no terminan de ponerse de acuerdo. Sea como fuere, la pelota vasca hace mucho que fue reconocida por el Comité Olímpico Internacional (COI) como deporte olímpico, aunque no figure en los programas oficiales.

De hecho, fue parte del programa de los juegos de París de 1900 y se practicó, a título de demostración, en París (1924), México (1960) y Barcelona (1992). La Federación Internacional de Pelota Vasca, que tiene su sede en Pamplona y preside un francés, quiere que se siga todo el procedimiento necesario para que vuelva a ser oficial en caso de que Madrid se convierta en sede de los juegos en 2016.

¿Y por qué no figura en el programa de las olimpiadas? Al parecer, porque así lo ha decidido el COI, que desde 2008 sólo acepta que se practiquen oficialmente 26 deportes. El problema de la pelota, y de otras disciplinas como el karate, es que tiene demasiadas especialidades (hasta 14) e incluso instalaciones en las que puede desarrollarse. Eso hace que sea muy costoso incluirlo en unos juegos olímpicos, por lo que la Federación Internacional quiere simplificarlo como primera medida.

Además, para que el COI lo incluyera en el programa oficial, sería conveniente que el Comité Olímpico Español lo propusiera formalmente. Eso es precisamente lo que persigue la proposición del PP en el Parlamento Vasco. Sin embargo, PNV, EA y Ezker Batua no están dispuestos a aprobar esta petición si no se aprovecha la ocasión para pedir a la Federación Internacional que permita que haya una selección vasca. Tiene mala pinta el asunto.