BBK aparece como una de las posibles cajas compradoras de otras cajas según Invertia. Kutxa también tiene una buena calificación para su deuda  pero su tamaño le impide ir de compras. Caja Vital está en una posición media en calificación. ¿Debe BBK esperar a la fusión con las otras cajas vascas o tiene que aprovechar para comprar fuera?

El principal obstáculo para una fusión entre cajas de diferentes comunidades es que debe ser aprobada por los dos gobiernos autonómicos. Como éstos dominan los órganos de gobiernos de las cajas, esto significaría que el partido que domine la caja más pequeña pierde poder y control. Por eso serán  más fáciles las fusiones entre cajas gobernadas por el mismo partido, como el caso de Unicaja y Caja Castilla La Mancha (CCM). Veremos más casos en los que una caja grande y solvente absorba a una con problemas.

Si aplicáramos la lógica empresarial lo normal serían fusiones con cajas vecinas con la que no haya mucho solapamiento de red para aprovechar sinergias y cubrir territorios próximos, pero en el caso de BBK y Kutxa el control de sus órganos de gobierno por parte del PNV pone muy difícil que un gobierno vecino, bajo un partido de ámbito nacional, acepte que su caja sea absorbida por una de ellas. Sería un “suicidio político” para el partido en el gobierno cántabro, riojano, navarro o castellano-leonés esa pérdida de control de un instrumento regional para pasar a manos de una caja dirigida por un partido nacionalista vasco.

Además, no sería buena estrategia comprar la caja de ahorros de un lugar donde tal compra va a crear polémica. Es un sector donde la confianza es vital y los boicots muy peligrosos. Creo que todos nos podemos imaginar la clase de campañas que se desatarían. La caja de ahorros local, provincial o regional suele tener bastante historia, estar integrada en la vida social y se suscitan fuertes sentimientos. Caja Vital tendría menos problema, ya que está presidida por un socialista en alianza con nacionalistas, pero su tamaño y posición se lo impide.

La única posibilidad entonces es ir a un territorio donde haya menos resistencias en el gobierno y población a recibir el control del PNV sobre una de sus cajas de ahorros: Cataluña. El sentimiento es mutuo, puesto que la Caixa ha sido recibido aquí con normalidad y sin recelos anticatalanes. Concretando en los posibles objetivos de BBK, dentro de las cajas más débiles están Caixa Laietana, Caixa Tarragona y Caixa Sabadell, todas ellas con bonos cerca de ser calificados como basura, sobre todo la primera.

En mi opinión, BBK debe aprovechar esta oportunidad única para ganar tamaño y territorio, por encima de la siempre aplazada fusión de cajas vascas para crear una única gran caja (sólo) vasca.

ACTUALIZACIÓN:

Otra ventaja que ofrece Cataluña es que ya cuenta con una gran caja (la Caixa), seguida por otra importante como es Caixa Catalunya de Barcelona. En ese territorio hay muchas cajas y que una pequeña se absorbida por alguien de fuera no supondría mucho problema para asimilarlo. Eso no se podría producir en Euskadi.

Añadimos al listado de objetivos apetecibles a Caixa Penedés aunque está un escalón por encima de las cajas catalanas ya mencionadas.

Caja Círculo sería una buena opción empresarial: pequeña caja burgalesa, muy cerca y con vinculación afectiva para muchos clientes de BBK, pero imposible políticamente.

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