Los restaurantes de lujo lanzan ofertas para evitar la crisis

El caso de las angulas con que la Diputación de Gipuzkoa obsequió a los firmantes de un acuerdo para financiar una incineradora lo demuestra. Comer en un restaurante de lujo ya no está bien visto. Tampoco hay dinero para estos excesos ni entre las empresas ni tampoco entre las administraciones públicas. De ahí que los restaurantes de lujo que no son destino turístico, como puede suceder con Arzak, están padeciendo una grave crisis.

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