welcome_ibmOtro capítulo más de la historia de Internet en Euskadi. En este caso, un extracto del dedicado a los primeros ordenadores hechos en la CAV. A mediados de 1970 la creciente disponibilidad de microprocesadores permitió el desarrollo del ordenador personal, ya que hasta entonces los equipos eran muy costosos y se utilizaban para múltiples funciones e incluso tenían varios propietarios. Al principio hacía falta ciertos conocimientos técnicos para poder operarlos, aunque surgieron clubes de entusiastas que facilitaban su uso.

Los primeros ordenadores personales salieron de las fábricas de Commodore, Tandy Radio Shack y Apple. En el mítico año de 1976 dos Steve, Wozniak y Jobs, crean en un garaje de Cupertino (California) la empresa Apple con el fin de fabricar un ordenador, el Apple I, al que a partir de 1984 denominarían Macintosh. Su principal novedad es la inclusión de un sistema operativo gráfico, el Mac OS, mucho más agradable de usar y que termina atrayendo al entonces incipiente mercado doméstico y de pequeñas empresas. La superioridad de Apple era tal que, no sin cierta prepotencia, la empresa pagó una campaña de publicidad en 1981 para “celebrar” el lanzamiento del PC. “¡Bienvenido IBM!”, rezaban los anuncios de dos páginas.

Este primer PC costaba 3.285 dólares, incorporaba un chip Intel 8088 de 16 bits a 4,7 megaherzios y tenía 16 kb de memoria RAM y 20 megas de disco duro. El primer modelo no tenía pantalla gráfica, puesto que su sistema operativo, que con el tiempo sería el MS-Dos de Microsoft, no lo incluía. Pero los PCs tenían una ventaja sobre los Macintosh: eran abiertos, en cuanto cualquier empresa podía fabricarlos e incorporar su propio sistema operativo.

Esta posibilidad hizo que se fueran desarrollando mucho más, especialmente a partir de la aparición de Windows, que introduce las pantallas gráficas en los PCs y los convierte en máquinas de uso mucho más agradable. Apple comenzó entonces a decaer y no levantaría el vuelo hasta finales de los noventa con el iMac. “Al principio éramos un poco suspicaces con el PC. Lo mirábamos como algo doméstico y por su tamaño no nos parecía muy serio”, recuerda Begoña Gutiérrez.

Los ochenta son, en todo caso, una época romántica para los pioneros de la informática. El primero en llegar a Euskadi es un Commodore VIC-20 con 5 KB de memoria RAM, que data de 1980 y que 29 años después, sigue en perfecto funcionamiento. Su propietario es Pedro María Lasaga, un periodista que trabaja en el gabinete de prensa de la Universidad del País Vasco, tal y como determinó un concurso organizado por la cadena de tiendas 3001PC.

“Lo compré para trastear y aprender y lo usé varios años. Empezaba a estudiar algo de informática y programación y era de lo poco que había en el mercado de los ordenadores personales en aquel momento. Había que aprender lenguaje Basic para hacerlo funcionar y cargar los programas cada vez que se encendía. Esta situación en la actualidad es inimaginable. Después me pasé a Mac y ahora uso PCs. Este Commodore ya no lo utilizo, porque cuesta mucho tiempo hacer cualquier cosa con él”, explica Lasaga. Un poco después llegan los Sinclair.

Mikel Agirregabiria, que con el tiempo sería responsable de Tecnología de la Consejería de Educación, y su hermano los vieron en una tienda de electrodomésticos de Bilbao y rápidamente se hicieron con uno cada uno. “Me costó el equivalente a tres coches y eso que sólo tenía 1 K de memoria, pero para mí aquello era entonces una capacidad inmensa. En aquellos momentos el ordenador se asociaba a bancos”, recuerda. Un par de años después llegaría el primer ordenador que alcanzaría cierta popularidad en Euskadi, el ZX Spectrum, también de Sinclair, que contó incluso con un club de usuarios, fundado en 1984 por el donostiarra Ray Fernández, que posteriormente ocuparía el cargo de presidente de la asociación internet&euskadi.

El autor de este libro también se introdujo en la informática con un ZX Spectrum que había llegado a casa a través de una de esas promociones bancarias tan habituales en los ochenta. Posteriormente aparecieron el Amstrad o los MSX, un intento de crear un estándar en el que entraron Sony, Philips o Spectravideo. Incluso se llegó a montar una fábrica de este tipo de ordenadores, bajo la marca Dragon, en Extremadura, con importante apoyo institucional.

También hay que mencionar al Atari, anterior al Spectrum aunque con menor eco en Europa que en EE.UU., donde fue el ordenador que marcó a toda una generación. Una gran parte de los internautas de finales de los noventa se introdujeron en la informática con una de estas máquinas, que funcionaban con un sistema de programación relativamente sencillo, el Basic. Uno de estos usuarios pioneros fue, por ejemplo, el ex ministro socialista Juan Manuel Eguiagaray, que ya había conocido los ordenadores mientras estudiaba en la Universidad Comercial de Deusto.

Pero también es la época en que surgen los primeros intentos serios de fabricar equipos informáticos en Euskadi. Y es que la tradición industrial vasca no podía quedar al margen de lo que no deja de ser una máquina más, aunque de una precisión alejada de las herramientas habitualmente fabricadas por estos lares. En los setenta, IBM y Nixdorf llegaron a entablar negociaciones para enclavar sendas fábricas de ordenadores en el País Vasco, aunque finalmente se echaron atrás por razones de tipo político.

Quien sí llegó a instalarse en 1973 en Euskadi, aunque en el norte, primero cerca de Hendaia y después en Baiona, fue SAT (Société Anonime de Télécommunications), una sociedad dedicada a la producción de módems y equipos de conmutación para el operador France Télécom. Con el tiempo, SAT pasó a depender de la sociedad pública Sagem, que ha terminado destinando la factoría a material de defensa.

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http://www.flickr.com/photos/kengz/ / CC BY 2.0

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