Los pasos que he dado para comprar un portátil y por qué lo he hecho offline

Necesitaba un portátil nuevo y he estudiado a fondo las diferentes opciones de hardware y de comercios donde adquirirlo. Y como creo que puede ser una información de interés e incluso sorprendente en un defensor del comercio electrónico, la comparto por esta vía.


En primer lugar, qué es lo que buscaba: quería un portátil pequeño (máximo 13.5 pulgadas), medianamente potente (mínimo 8 GB de RAM), con un disco duro SDD (mil veces más rápidos que los antiguos HDD) y con una batería que aguantara un mínimo de 5 horas, dado que viajo con frecuencia. Las pantallas pequeñas son fundamentales para los que utilizamos el ordenador en aviones o autobuses. A partir de ahí estaba abierto a cualquier opción, si bien es cierto que los que integran tablet y ordenador me parecían atractivos.

Como la mayor restricción era el tamaño, hay que empezar diciendo que hay básicamente cuatro opciones:
1. Portátiles de 12 pulgadas, que generalmente tienen muy poca potencia. Parecen hechos más bien para uso educativo o infantil. Descartado. Eso sí, había aquí una subcategoría conformada por máquinas a las que se les separa un teclado bastante finito y que me resultó muy atractiva por incorporar procesadores potentes y 8 gigas de RAM. Dos productos en esta gama: el Acer Aspire Switch Alpha y el HP Elite X2.

2. Portátiles de 13.3 pulgadas, que ya tienen un uso más profesional. Aquí hay ya muchas más marcas y una subcategoría formada por aquellos ordenadores a los que se les puede girar la pantalla 360º hasta transformarlos en tablets.

3. Portátiles de 14-15 pulgadas, que son los que salen más económicos. Es aparentemente el estándar, lo que explica por qué en este segmento es en el que se encuentran los mejores precios y la mayor parte de las ofertas.

4. Portátiles de 16-17 pulgadas, que no salen mal de precio pero se parecen mas a un ordenador que a otra cosa. Son ideales para gamers o diseñadores que no tienen problema en sacrificar alguna prestación (realmente muy pocas) en favor de poder llevarse la máquina a cualquier sitio.

En lo que al tamaño se refiere, descartados los grupos 3 y 4, me centré en el 1 y, sobre todo, el 2. En el 1 solo había una máquina que me atraía mucho (es la que habría comprado en un primer impulso): el Acer al que se le separa el teclado. Me informé a fondo sobre este equipo y encontré las siguientes limitaciones:
– El teclado es tan minúsculo que da hasta miedo. Aunque lo probé en alguna tienda (es muy parecido al del Microsoft Surface), no me atrevía a dar un paso de este calibre con una máquina en la que paso más de diez horas al día.
– El modelo con procesador Intel i5 ya no estaba a la venta y es el que tenía mejor pinta.
– La batería, de dos celdas, no aparentaba durar más de 4 horas. Esto es lo que más miedo me daba.

Así que abrí la puerta a los portátiles con pantalla un poco más grandes (13.3 pulgadas) pero mayores prestaciones. Descarté las máquinas con discos HDD, aunque la diferencia de precio es tan grande que en muchos casos puede compensar quedarse con una de éstas, y me salió la siguiente lista de alternativas, todas ellas con RAM de 8 gigas, procesadores Intel Core i5 o i7 y SDD de 256-512 gigas.
– Asus Zenbook UX305UA, que se vende por 1.049 euros.
– Acer Aspire S13, que se vende por unos 859 euros.
– Lenovo Yoga 900, que se vende por unos 1.360 euros.
– HP Spectre X360, que se vende por unos 1.599 euros.
– Dell XPS 13, que se vende por unos 1.349 euros.

Mi opción final ha sido el Lenovo Yoga 900, que tiene un diseño excelente, la gran ventaja de que se puede doblar la pantalla 360º para convertirlo en tablet y una batería hiper-duradera. Tiene dos pegas: el teclado está mal proyectado y hay una tecla a la que cuesta acostumbrarse y su cargador es propietario, con lo que no me sirven los universales que ya tenía.

Y lo más curioso de todo es que no lo he comprado por Internet. Toda la investigación previa la había realizado en la Red, pero no me atrevía a adquirir un aparato tan importante para mi trabajo sin verlo y probarlo físicamente. Así que acudí a la FNAC, a Media Markt, a un Eroski y a El Corte Inglés. Y finalmente lo he comprado en esta última tienda, en línea con lo mucho que se está renovando.

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