bbkEn BBK alguien debería reflexionar seriamente sobre la escasa capacidad de esta entidad para cambiar las decisiones políticas que le afectan. El año pasado fue la fusión con Kutxa y esta vez lo ha sido el intento de absorción de Caja Castilla La Mancha. Ambas iniciativas se han visto frustradas por decisiones políticas que BBK no ha podido modificar.

No es que me sorprenda. BBK es una entidad controlada por el PNV, que no deja de ser un partido que desde la época de Ibarretxe se ha quedado relativamente aislado. Esa dificultad para entenderse con otras fuerzas frustró la fusión con Kutxa, como previamente lo había hecho con Caja Vital, y ahora lo ha hecho con Caja Castilla La Mancha.

Es obvio que la decisión del Banco de España ha sido política. La oferta de Cajastur era peor e incluso se puede sospechar que sus aspectos más positivos habían sido copiados de la que presentó BBK. La celeridad con que se aprobó es una prueba más. En fin, que si algo se puede concluir es que los responsables de BBK han sido sumamente inocentes si en algún momento creyeron que tenían alguna posibilidad.

El artículo de hoy de Carmelo Lezana da cierta lástima. Lo digo por la BBK, que no por el periodista. El problema no es coyuntural sino estructural. Cualquier caja de ahorros lo tiene muy difícil para expandirse más allá de su región (e incluso dentro) sin la aprobación de los políticos. Y una entidad vasca lo tiene incluso peor, por la negativa publicidad que el independentismo ha generado en la sociedad española.

Por mucho que BBK diga ahora que “pasa a la ofensiva”, sólo le quedan tres opciones:

1. No crecer y quedarse como una caja local. No sé por qué esta posibilidad parece excluida, cuando en EE.UU. la mayor parte de las entidades financieras operan exclusivamente en su entorno regional.

2. Comprar un banco en quiebra. Todavía no hay ninguno, pero es factible que los haya el año que viene, a medida que contabilicen con su valor real todos los activos inmobiliarios que tienen en cartera. Sólo cabe esperar.

3. Mirar a Francia u otros países de Europa. Es la opción más factible, porque allí la marca vasca no tiene connotaciones negativas. Alemania y Holanda son mercados que en este momento tienen oportunidades muy interesantes.

Pero además de todo esto, mi consejo para BBK es que haga una profunda reflexión interna para ver qué se puede cambiar internamente para mejorar la interlocución con los políticos del resto del Estado. La Caixa patrocina a la selección española y Caja Laboral sorteó camisetas de “la amarilla” en ciertas oficinas. Quizás la BBK se pueda plantear el patrocinio de la camiseta del Real Madrid. Siempre que quiera salir fuera, claro está.

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