La trama vasca de la operación Malaya, capitaneada por el empresario guipuzcoano Javier Arteche, también tuvo una aparición esporádica en Bizkaia. Una de las empresas controladas por el amigo de Juan Antonio Roca, se hizo con una parte importante de los terrenos de Andra Mari, la zona de Getxo en la que el Ayuntamiento de esta localidad pretendía crear grandes urbanizaciones cercanas al mar y al metro.
Así lo indicaba en su momento El Correo, que se hizo eco de las protestas que los planes de la Administración, formalmente conocidos como PTP (Plan Territorial Parcial), generaron en esta localidad costera. La polémica, impulsada por vecinos de la que aún es la única zona rural de este municipio, recibió eco político y a punto estuvo de costarle la alcaldía al PNV, disputada por el PP, que quedó a pocos votos en las últimas elecciones. El proyecto, redactado desde la Diputación de Bizkaia, está por ahora paralizado.
Arteche, procesado en el marco de la operación Malaya, era amigo personal de Juan Antonio Roca, ex gerente de Urbanismo del Ayuntamiento de Marbella y mano derecha del ex alcalde Jesús Gil. El cerebro de Malaya, conocido especialmente por tener en su cuarto de baño un cuadro de Miró valorado en 250.000 euros, está actualmente en libertad condicional tras pagar una multimillonaria fianza. Parece estar probado que el vasco prestó gratuitamente a Roca un piso en pleno centro de Madrid durante dos años.
Arteche tejió una red de compañías dedicadas a comprar terrenos y, una vez recalificados, promover urbanizaciones, especialmente en Málaga y Murcia, pero también en Madrid y, como se puede comprobar, en Getxo, donde no llegó a salirse con la suya. Contaba en sus operaciones con dos socios guipuzcoanos, Luis María Maya y Agustín Aguirre, y con el soporte financiero de Kutxa, que participaba en la práctica totalidad de las promociones.
Entre sus empresas sobresalen nombres como Yeregui, Obarinsa o Proinsa y proyectos como Lo Poyo, el Hotel Senator o La Zerrichera. En el caso de Getxo operó bajo las cabeceras de Soto de Azkorri y Soto del Pilar, un grupo de sociedades participadas por la Kutxa con un 47% del capital. Se da la circunstancia de que Arteche sale de todos sus consejos de administración en 2009 para dar entrada a otra de sus compañías, Proinsa.
Soto del Pilar es paradójicamente una de las diez empresas que mayor ebitda obtuvieron en Gipuzkoa en 2008. En concreto, figura en novena posición de este particular ránking con 18,5 millones de euros. El ebitda mide los resultados sin tener en cuenta las amortizaciones, que son esos pagos que se deben hacer todos los años por las inversiones realizadas anteriormente. Probablemente, la empresa vendió en 2008 una parte importante de sus terrenos.
Su radicación social en Gipuzkoa no es casual y no ha salido precisamente barata. La Hacienda de Gipuzkoa lamentaba recientemente haber tenido que realizar importantes pagos de IVA a la Administración central por las empresas vinculadas a Arteche. De hecho, durante la comisión de investigación del caso Bravo, la Diputación entregó a los junteros varios expedientes en los que aparecen dos de sus empresas, Obarinsa y Proinsa.


24/05/2011
Como especialmente perjudicada por personajes relacionados con esta presunta trama, cuyas raíces están en San Sebastián, me interesaría especialmente ver ligados estos nombres a los de vecinos especialmente corruptos e impunes de Benalmadena, Málaga.