La startup Wavegarden coloca a Euskadi en el mundo

El hecho de que una de las startups más valiosas de EE.UU., WeWork (20.000 millones de dólares), haya invertido en la guipuzcoana Wavegarden está colocando a Euskadi en el mundo como centro de emprendimiento. Y además lo hace con una compañía “ideal” en cuanto une un deporte tan turístico como el surf con una tradición industrial tan arraigada como el diseño y fabricación de máquina-herramienta.


La inversión de WeWork se produjo en agosto de 2016, cuando el director de Desarrollo de la firma de Nueva York, Roni Bahar, entró en el consejo de administración de Instant Sport. Esta sociedad instrumental es propietaria de las patentes y tiene el 100% del capital de Wavegarden, en el que se mantienen la pareja formada por el ingeniero vasco Josema Odriozola y la economista alemana Karin Frisch, cofundadores de la startup guipuzcoana.

Como buenos aficionados al surf, ambos decidieron a principios de siglo ponerse a investigar un nuevo sistema capaz de generar olas artificiales sin consumir demasiada energía. Odriozola, que por entonces trabajaba instalando parques de skate, registró su primera patente en 2006 para un aparato generador de olas para hacer surf.

Para ponerla a prueba, la pareja habló con fabricantes de forja y de máquina-herramienta de Gipuzkoa para elaborar un primer prototipo y lo puso en marcha en 2011 en una pequeña laguna en Aizarnazabal. Invitaron a conocidos surfistas de todo el mundo y, a la vista de los buenos resultados, decidieron dejar sus otras ocupaciones y centrarse en Wavegarden.

Contaron con el apoyo de algunos inversores locales, como el ex futbolista Iñigo Díaz de Cerio y el surfista guipuzcoano Julen Lasa, que vendieron sus acciones a WeWork. Desde entonces, les han llovido los éxitos en forma de encargos repartidos por medio mundo.

No está muy claro, en cualquier caso, qué busca WeWork, que se dedica al alquiler de oficinas de co-working, en Wavegarden. El Wall Street Journal, el periódico que ha revelado la operación, habla de una especie de diversificación, que se extiende también al ámbito turístico (con Airbnb), educativo (han comprado centros de formación en informática) y al urbanístico (con Aspen Institute).

Pero en el fondo lo que ocurre es que WeWork tiene mucho dinero de fondos como Goldman Sachs, Benchmark, Fidelity o JP Morgan y pocas opciones de invertirlo en su sector. De hecho, hace apenas unos meses Wavegarden anunciaba su intención de utilizar el músculo financiero que le ha proporcionado su nuevo socio para crecer mucho más rápidamente. Uno de sus proyectos más esperados estará probablemente en Tokio, donde se celebrarán los próximos juegos olímpicos.

Vídeo de las primeras olas en la laguna “secreta” de Aizarnazabal:

Jordy, Bobby and friends @ Wavegarden from wavegarden on Vimeo.

Odriozola entrevistado en la escuela donde estudió, Tecnun:

El relato de los primeros años:

PKN Donostia Vol.5 //Philipp von Buch – Wave Garden from PECHAKUCHA DONOSTIA on Vimeo.

En este parque de Gales se puede apreciar el funcionamiento del invento de Wavegarden:

The Wavegarden of Eden from CARVE Magazine on Vimeo.

Vídeo realizado a raíz de la entrega del premio AdegiTop 2015 a la Nueva Empresa de Gipuzkoa:

Wavegarden: Gipuzkoa's Best Young Company Award 2015. from adegitv on Vimeo.

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