Ya hablamos hace algún tiempo en este blog de la industria del bacalao del alto de Itziar, pero no lo habíamos hecho todavía sobre la fabricación de las drogas de diseño. Pues bien. Justo ayer, la Ertzaintza desmanteló un laboratorio en Andoain en el que había 23 kilos de cristal, una sustancia muy similar al éxtasis y que se vende en bolsitas de plástico.

Lo llamativo es que sólo se detuviera a una persona, un ciudadano de nacionalidad colombiana. Curiosa industria ésta, que sólo emplea a un trabajador. Eso sí, el sujeto era pluriempleado. Además de fabricar ‘cristal’, tenía en su poder 7 kilos de cocaína (a ojo, esto puede valer en el mercado medio millón de euros) y 21 de hachís. En fin, que más que un centro de producción parecía un almacén logístico de los traficantes. De ahí que detener a un solo individuo suene a muy poco.