Impresionantes las declaraciones de ayer de José Elorrieta, el líder de ELA. No dejó títere con cabeza. Se metió prácticamente con todo el mundo. Eso sí, sin aportar ninguna alternativa. Huele a que Elorrieta, que por otra parte es un tipo que me cae muy bien, se va a pasar a la política.

Veamos con quién se metió:

- Con Ezker Batua. Esta es su frase: “En lugar de política de vivienda hay una tómbola donde se sortean pisos, en este caso con la pegatina de izquierda”.

- Con el lehendakari vasco, con el navarro y con los diputados generales: “Se puede pensar que están hasta abducidos por grupos de presión económica”.

- Con la elite empresarial, que él conoce muy bien en la medida en que estudió en la Comercial de Deusto: “Mandan los empresarios. Para ser más precisos, una elite empresarial. Mandan en la política fiscal, en la política industrial y controlan hasta el más mínimo detalle”.

- Con el Gobierno Vasco: “Una parte de los equipos de Gobierno trabaja directamente al servicio de estos grupos de presión económica. Vienen de sus entornos y volverán a sus entornos tras su paso por el sector público. Destrozan todo lo público que pueden”.

- Con el PNV, al que acusó de realizar “políticas ultraliberales”, con alusiones directas a la rebaja del Impuesto de Sociedades. Y para rematar, le acusó de utilizar “la propaganda política para anestesiar a la sociedad, para lavarse la cara”.

- Con Iberdrola: “Ahora resulta que el futuro de un grupo eléctrico es un interés de país. ¡Manda bemoles!”

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