Indumetal (hoy Indumetal Recycling) es una empresa vizcaína que ha seguido una trayectoria realmente particular. Mientras el Régimen de Franco tuvo que decretar su clausura temporal por la enorme polución que generaba en sus alrededores, hoy es un líder en reciclaje y una empresa admirada por su contribución a la protección del medio ambiente.
La empresa nace en 1944, de la mano de las familias Guzmán y Lipperheide, bajo el nombre de Industrias Reunidas Minero-Metalúrgicas (Indumetal) y con el fin de procesar cobre mediante electrolisis. El material se vendía después a empresas de la zona como Pradera o Earle, que conforman la actual Outokumpu.
Pero si por algo se hizo conocida es por sus emisiones contaminantes, que en 1969 generaron una fuerte alarma en Erandio. Al parecer, por la noche se concentraban los humos y producían picores en los ojos y en las vías respiratorias a los vecinos. La indignación llevó a muchos residentes a manifestarse para tratar de parar las fábricas que entendían culpables, entre las que se citaba a Dow Unquinesa, Metalquímica, Olarra, Remetal e Indumetal.
Primero intervino la Policía, que utilizó fuego real y mató a un manifestante, Josu Murueta, un vecino de Astrabudua en cuya memoria se nombró la plaza central del barrio y un centro cultural. Ante la indignación popular, la Administración tuvo que elaborar un informe sobre la contaminación que fue muy tajante: “Las empresas Indumetal y Remetal emiten con regularidad y continuamente gases tóxicos y molestos en grado considerable. Asimismo la empresa Dow Unquinesa despide por sus instalaciones de bióxidos de titanio gran cantidad de humos, también de forma continuada”.
Finalmente, se decretó la suspensión de la actividad nocturna, pero Indumetal no la respetó. Por ello, la alcaldesa de Bilbao (Erandio pertenecía entonces a Bilbao), Pilar Careaga, y el subsecretario de Industria ordenarían finalmente la paralización de la fábrica. Indumetal sólo pudo reiniciar su actividad una vez instalados los correspondientes filtros anti-contaminación. El Gobierno civil le multó además con 25.000 pesetas por atentado contra la salud pública, sanción que fue confirmada en 1976 por el Tribunal Supremo. Es muy posible que fuera la primera decisión de este tipo adoptada en España.
La polémica que siempre ha rodeado a Indumetal no terminó ahí. Con el tiempo, en lugar de minerales procedentes de explotaciones andaluzas, la empresa empezó a tratar chatarras y otros residuos, muchos de ellos importados de otros países donde nadie los quería por su alto contenido contaminante. Por ello, Greenpeace trató de paralizar esta actividad, aunque sus protestas iban más bien dirigidas contra las empresas Remetal y Aser, que hoy forman parte de Befesa (Abengoa) y tratan polvos de aluminio y siderurgia.
Para entonces, Indumetal ya se dedicaba fundamentalmente al reciclaje. Su división de metales se había fusionado con la asturiana Ceymsa para conformar Ercosa (Empresas Reunidas del Cobre Electrolítico y Metales). Ercosa sí fundía chatarra en Asua, pero cerró su planta en 1992 y hoy sólo mantiene una de refino electrolítico en Berango bajo el nombre de Elmet y con capital belga.
Transformada en una empresa de reciclaje, Indumetal es hoy sin duda la principal compañía de este sector de toda España. Tiene plantas en Madrid, Andalucía y Cataluña en las que trata electrodomésticos y otros aparatos y, tras separar los componentes válidos para su posterior venta, entrega lo no reciclable a gestores autorizados. También tiene una división de reciclaje de pilas y baterías. La empresa está hoy en manos de las familias Guzmán y Renobales. Su presidente es Ignacio María Echeberría, ex diputado por el PNV y ex presidente de la Cámara de Bilbao, y el consejero delegado es Guillermo O’Shea.


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"Indumetal, de líder en contaminación a líder en reciclaje"
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