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El Lehendakari visita la nueva sede de IDOM 2.jpg (Photo credit: Irekia)

Idom cumple estos días 50 años de proyectos de alta ingeniería. La compañía nacida en Bilbao en 1957 tiene ahora 2.500 empleados repartidos por 11 países y factura 300 millones al año. Curiosamente, adoptó el modelo de semi-cooperativa, muy similar al de las grandes consultoras internacionales tipo Andersen, en la medida en que 200 de sus trabajadores son al mismo tiempo accionistas.

Los artífices de todo ello fueron el ingeniero catalán Rafael Escolá y el lekeitiano Luis Olaortua, ambos numerarios del Opus Dei. Esta organización ha estado muy ligada a Euskadi desde 1951, cuando Escrivá y Carolina Mac-Mahon, hija de uno de los fundadores del Banco de Bilbao, crearon cerca de Neguri el primer colegio de la orden, Gaztelueta. Poco después llegarían la Universidad de Navarra y su delegación en Donostia, Tecnun, que tiene una cátedra a nombre de Rafael Escolá. Los valores del Opus Dei han jugado, de hecho, un papel fundamental en la empresa, que ha aplicado siempre una tremenda rigurosidad en sus proyectos y que ha huido de las mordidas a los políticos, un recurso muy habitual en el sector de la construcción y la ingeniería.

Eso sí, Idom, que significa “Dirección de Obras y Montaje”, siempre ha estado bien rodeada. En su consejo de administración figuran o han figurado diputados generales como José Alberto Pradera, diputados forales como Julio Guinea, directores de Spri como Roberto Velasco y consejeros del Gobierno Vasco como Pedro Miguel Etxenike. En cualquier caso, siempre se trata de grandes profesionales que, en el marco de su carrera, han pasado por la Administración.

Sea como fuere, la calidad y el buen resultado de sus proyectos siempre han sido su mejor carta de presentación, porque Idom nunca se ha vendido. De hecho, la compañía es un desconocido para la gran mayoría de la sociedad vasca, pese a que sus ingenieros están detrás de obras faraónicas como el Guggenheim, la Bodega Marqués de Riscal (también de Gehry), el BEC o la Acería Compacta de Bizkaia. Gehry reconoció que, sin Idom, el milagro del Guggenheim no habría sido posible.

Y precisamente fue la excelencia técnica la que llevó a Escolá y a Olaortua a crear la empresa en 1957. Habían empezado poniendo en marcha, como profesionales autónomos, el tren de laminación de la Basconia en Etxebarri. En realidad, Olaortua era ayudante de Escolá, pero desde entonces nunca dejarían de trabajar juntos. Y Olaortua pasaría a presidir Idom tras dejar Escolá este puesto.

(Actualización 29.12.08) Idom, que pretende trasladar su sede social a la nueva zona de Zorrotzaurre, en Bilbao, tiene actualmente 650 empleados y pretende llegar en breve a los 1.000.

(Actualización 14.07.11) El traslado a la nueva sede ya es una realidad desde hoy.

(Actualización 22.01.13) Concha Lago aporta muchos datos de interés sobre Idom en una entrevista con su presidente, Fernando Querejeta, coincidiendo con la próxima entrega del premio Sabino Arana: es una de las 15 primeras firmas de arquitectura de Europa, una de las 50 del mundo y la única estatal incluida en el top 100 mundial. Las claves del éxito: internacionalización (75% de sus ingresos vienen del exterior), buena ingeniería y el icono que supuso dirigir las obras del Guggenheim. Entre los proyectos que ha dirigido: el Parlamento Iberoamericano en Guatemala, el Parlamento Europeo en Estrasburgo; hospitales en Nicaragua, Colombia, Chile; proyectos de alta velocidad en Polonia, Estados Unidos o Brasil; el metro de Ho Chi Minh y el de Sao Paulo; el tranvía de Constatine, en Argelia, el tranvía de Rumania o el de Cuenca, en Ecuador; el telescopio solar más grande, en Hawai.

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