La UPV se está quedando sin alumnos y encima sus costes crecen a medida que se duplica toda la formación en castellano y euskera. El rector admite que esto es insostenible a largo plazo y reconoce que hay aulas con cuatro o cinco estudiantes. Así que yo me pregunto por qué no se toma la decisión de ofrecer clases sólo en inglés, un idioma universal que supone un plus formativo para los alumnos y que permite atraer “clientes” extranjeros.

¿A quién no le gustaría? Probablemente a los actuales profesores, que no conocen esta lengua. Pero no podemos hipotecar nuestra universidad por culpa del déficit formativo de algunos tutores. Y lo tengo muy claro: mis hijos no irán a una universidad en la que las clases no sean en inglés. Espero que no tengan los mismos problemas que está teniendo nuestra generación para tratar con personas de otros países de Europa.