Goazen fue en su momento una de las empresas más importantes de telemarketing de Euskadi. Sin embargo, desde hace días nadie responde a su teléfono ni tampoco se ve actividad en sus oficinas. En el sector se asegura que la empresa ha cerrado, aunque es imposible corroborarlo, ya que la compañía parece haberse evaporado.

Lo cierto es que antes del verano todavía trabajaban en Goazen un centenar de personas, la mayor parte de ellas vendiendo y atendiendo a clientes de Citibank. Este cliente no atraviesa por sus mejores momentos y la cotización de sus acciones ha caído un 70% en los últimos meses.

Por si fuera poco, en diversos foros de Internet habían aparecido recientemente mensajes de empleados que aseguraban no haber cobrado su sueldo. “Después de varias llamadas me dicen que no tienen dinero ahora y que ya me pagarán. Hasta el día de hoy nada de nada. Soy una trabajadora que necesita el dinero. Las supervisoras tampoco están, se han marchado porque no les pagaban, según ellas”, explicaba uno.

Además de los problemas de sus clientes, la empresa padecía un fuerte absentismo, hasta el punto de que su director general y máximo accionista, Aitor Bilbao, había reconocido que llegaba al 20% de la plantilla. Los sindicatos alegaban que esto era debido a la “falta de motivación” del personal, que se cogía bajas médicas “peculiares”.

Para redondear la mala situación, este año y el anterior ha estado plagado de huelgas en el sector, que han tenido especial incidencia en Goazen. De hecho, Bilbao reprochó a Comisiones Obreras “las actuaciones y malas formas” con las que, a su juicio, ataca a la empresa y llegó a sugerir hace un año la posibilidad de que se produjera “el cierre”.

(Actualización 2.01.09) El Economista confirma la liquidación final de la empresa y la extinción de los 167 empleos. En los juzgados de lo Social ya se están produciendo demandas de los trabajadores contra Goazen y otras empresas en las que participaba Aitor Bilbao (Bilbao Zulaica Holding). Todo parece indicar que se trata de un paso previo para que al final quien pague las nóminas pendientes sea el Fogasa (es decir, todos).

Términos empleados para llegar hasta aquí:

Temas: ,