¿Es Liberbank la última oportunidad de compra para Kutxabank?

Liberbank, producto de la fusión de cuatro antiguas cajas de ahorro (Cantabria, Badajoz, Castilla-La Mancha y Asturias) pasa por momentos cruciales. Está digiriendo una ampliación de capital de 500 millones, motivada por una alta morosidad, que supuso la entrada de fondos extranjeros y la pérdida de peso de las cajas fundadoras ¿Es Liberbank la última oportunidad para que Kutxabank realice una compra y crezca significativamente en tamaño?

La ampliación de capital de Liberbank, realizada con un 38% de descuento, ha provocado que las cajas fundadoras hayan bajado su peso del 43,9% al 24,3%. Las fundaciones bancarias herederas de las cajas realizaron lo que se conoce como “operación blanca“, consistente en acudir a la ampliación pero sin poner un euro nuevo, suscribiendo únicamente las acciones que pudieron financiar vendiendo casi la mitad de su participación.

Los inversores Ernesto Tinajero y Grupo Masaveu mantienen su 7,5% y 5,5% respectivamente, y el fondo Oceanwood, socio de Liberbank en su joint-venture para sacar activos inmobiliarios del balance, crece del 13% al 15,9%. Los grandes fondos aparte de Oceanwood han pasado a controlar el 39%, incluidos algunos especulativos que no dudarán en generar plusvalías a la menor oportunidad. Tras la ampliación, la capitalización bursátil de Liberbank es de 1.350 millones de euros.

Los rumores sobre una venta de Liberbank son insistentes, implicando al propio ministro De Guindos. En un reciente informe, Banco Santander daba como favoritas a Bankia y CaixaBank para hacerse con Liberbank. El consejero delegado de esta última, Manuel Menéndez, ha descartado ante la plantilla una venta o fusión, pero los grandes fondos más Oceanwood suman casi un 60% del capital y serán los que manden.

En cambio, en Kutxabank la situación es tranquila, con un plan de crecimiento orgánico para cuadriplar el beneficio desde los 150 millones de 2014 a los 570 millones en 2019. Buena parte de esa ambiciosa meta viene dada por la obligación que tiene su mayor accionista, BBK con el 57%, para generar un Fondo de Reserva de 235 millones de euros exigido por el Banco de España.

Esa presión, que incluso llevó a que durante 2013 y 2014 BBK recurriera a remanentes de años anteriores para financiar su Obra Social, se ha rebajado puesto que un decreto ha ampliado a ocho años el plazo para completar el fondo, en vez de los cinco iniciales. Si hasta ahora BBK tenía que destinar a ello 47 millones anuales, ahora serán alrededor de 27 millones.

En sus resultados hasta septiembre de 2017, Kutxabank declaró unos beneficios de 231 millones tras realizar 385 millones a provisiones y saneamientos. Los ingresos por participaciones han sido claves (290 millones), con 247 millones por resultados de operaciones financieras (venta de participaciones), que son ingresos no recurrentes. En 2018 puede producirse otra inyección de resultados extraordinarios con la venta de Itinere (unos 160 millones de euros por su 16%).

Quizás 1.350 millones es un bocado demasiado grande para una compra por parte de Kutxabank en la situación actual, pero eso podría solucionarse de dos formas: O una ampliación de capital previa por parte de Kutxabank para financiar la operación, dando entrada a fondos, o una fusión donde la entidad vasca sea dominante. ¿Qué ventajas tendría para Kutxabank comprar o fusionarse con Liberbank?

  • Kutxabank saldría del pelotón de entidades financieras de tamaño mediano para pasar a ser una de la zona media-alta, pasando de 57.000 millones en activos a 95.000 millones y sobrepasando a Bankinter, Unicaja e Ibercaja. Aparte de las ventajas de eficiencia, da visibilidad en los rankings, comparativas, etc.
  • Sus mercados son contiguos: Asturias-Cantabria con Kutxabank y Extremadura-Castilla-La Mancha con CajaSur. Liberbank es líder en esos cuatro mercados.
  • Al hacer reducirdo el paso de las cajas fundadoras de Liberbank al 25% del capital casi desaparecen las posibles trabas que pudieran poner las instituciones y políticos regionales a que el banco heredero de sus cajas pase a ser dirigido desde Bilbao, algo que era seguro en el pasado.
  • Al estar ya Liberbank en Bolsa, una fusión supondría la salida a Bolsa de Kutxabank, que es una recomendación por parte del Banco Central Europeo y algo que ya han realizado CaixaBank, Bankia, Unicaja y la propia Liberbank. Ibercaja tiene de plazo hasta 2020. Estar en Bolsa proporciona una herramienta para captar capital (bonos convertibles), financiar compras emitiendo papel, dar liquidez a los accionistas, retribuir con acciones a la plantilla, etc.
  • Al bajar BBK del 50% se vería liberada de la obligación de constituir el fondo de reserva de 235 millones (como ha hecho la Caixa en CaixaBank) y podría dedicarlos a obra social, al fondo de estabilización de empresas que ha anunciado o a recomprar participaciones industriales a Kutxabank (como ha hecho Kutxa con CAF), lo que beneficia a la propia Kutxabank.
  • Aparte de por lo anterior, Kutxabank se vería liberada de la obligación que tiene ahora de elevar constantemente el beneficio y dividendo para que BBK pueda constituir el fondo.

Si la operación no se produjera, a Kutxabank no le quedan muchas oportunidades de compra: Deutsche Bank renunció a la venta de su red de oficinas en España y sólo las redes de Caixa Geral o el 90% de las oficinas de Evobank aparecen en el horizonte, pero no serían tan complementarias ni en estilo de banca (caja de ahorro) ni territorialmente como Liberbank.

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