kemenKemen, un fabricante alavés de mobiliario de oficina fundado en 1962 por Javier Ortubay, es una de esas empresas que ves por doquier y que te hacen sentirte orgulloso de lo vasco. Pero parece que las cosas no van bien en esta compañía, que pertenece a la multinacional americana Haworth desde 1999. Ahora está a punto de iniciar un expediente de regulación de empleo con 44 despidos de un total de 155 trabajadores, nada comparable con los 350 que llegó a tener en sus mejores momentos.

¿Qué ha ocurrido? No está claro, pero parece que una mezcla de fuerte competencia de grandes superficies que venden mobiliario barato (fundamentalmente, Ikea y Conforama) y la irrupción de Ofiprix, con un modelo de marketing muy agresivo. Kemen ha seguido apostando por la calidad y los precios elevados y probablemente se ha quedado un tanto fuera de mercado.

Por si fuera poco, las multinacionales no se suelen andar con tonterías y toman decisiones de la noche a la mañana basadas no tanto en expectativas como en lo que dice el Excel. Y parece que la hoja de cálculo indica que la planta de Vitoria-Gasteiz ya no es rentable. Así que toca apretarse el cinturón o empezar a innovar en marketing, porque el producto sigue siendo muy bueno.

(Actualización 20.05.10) Dos años después de esta noticia, se confirma el mal estado financiero de Kemen, que ha presentado concurso de acreedores. Según sus datos, las ventas descendieron un 47% en 2009. La situación es tan mala que la propia compañía advierte de la posibilidad de cierre del negocio.

(Actualización 4.11.10) Parece que Kemen cierra definitivamente el 31 de diciembre. Ahora se extinguen 90 contratos y sólo quedarán 26 para finalizar los trabajos pendientes antes de final de año. RIP.