En El País Pedro Gorospe hablaba esta semana de la pérdida de peso económico que está sufriendo Bilbao, especialmente ligada a la progresiva marcha del BBVA. En el artículo se recogen algunos casos de empresas que han desplazado su sede a otros lares, normalmente a Madrid.

Estos son los casos más conocidos:
- Seguros Aurora Polar. Fue comprada por AXA, que ha ido absorbiendo diversas aseguradoras. Conserva una oficina en la Plaza Moyua de Bilbao en la que mantiene la sede de su filial Axa Aurora Vida, pero la corporación y la mayoría de las empresas del grupo se han ido a Madrid, Barcelona y Palma de Mallorca. Se da la circunstancia de que la propia Axa Aurora movió en 2006 su sede social de Bilbao a Palma de Mallorca.
- Cespa (Compañía Española de Servicios Públicos Auxiliares). Es una empresa dedicada a la gestión de residuos urbanos que nació en Bilbao en 1970 de la mano del Banco Urquijo y el Banco Industrial de Bilbao (germen, junto con el Banco de Vizcaya, de la actual Corporación IBV). Primero fue adquirida por Aguas de Barcelona y finalmente ha entrado en el grupo Ferrovial. Aunque algunas de sus filiales, básicamente las de tratamiento de residuos industriales, siguen en Bilbao, la sede está en Barcelona desde 2004, cuando ya estaba en manos de Ferrovial.
- Laborman (Vedior), que se irá de Bilbao en cuanto se confirme la absorción por parte de Randstad.
- Landata, que se ha ido a Madrid tras ser adquirida a IBV por parte de Amper.

También hay empresas que, sin abandonar la sede social, sí que han perdido entidad en Bilbao:
- BBVA. No ha movido su sede social, pero sí se ha llevado a unos 1.000 ejecutivos de Bilbao a Madrid, donde está concentrando todos sus departamentos centrales. Los últimos en mudarse han sido los de publicidad y financiero, que aguantaban en Bilbao. El centro de datos también se ha ido desplazando, al igual que la división informática que será gestionada desde Málaga.
- Iberdrola. Sigue manteniendo sus servicios centrales en Bilbao, pero es sabido que los principales directivos trabajan en la flamante sede del Campo de las Naciones, en Madrid. La división de gas tiene su sede en Valencia y el área informática se va a ir desplazando paulatinamente a Salamanca.
- Seguros Bilbao. Está en el círculo de Catalana Occidente, pero sigue manteniendo su sede de Neguri.
- Viajes Ecuador. Es parte de Globalia (Viajes Halcón) y tiene ahora su centro operativo en Palma de Mallorca, pero sigue manteniendo su sede social en Bilbao, donde fue fundada en 1959. De hecho, fue una de las primeras agencias de viajes que se crearon en el Estado.
- Azertia. Otro caso de empresa creada por IBV que se marcha. Tras su adquisición por parte de Indra, mantiene por ahora su sede en Bilbao, pero todas las decisiones se toman en Madrid.

Otros casos que no se mencionan en El País:
- Vocento. Mantiene en Zamudio la sede fiscal, pero la sede social está en Madrid, donde están ahora todos los servicios centrales (y periodísticos) del antiguo Grupo Correo.
- Acciona. La antigua Entrecanales y Tavora tenía su sede en Bilbao, donde había nacido la empresa. Sin embargo, al modernizarse, cambiar de nombre y transformarse en una compañía de servicios globales, su sede se ha ido a Madrid.
- Eulen. Es otro gigante que nació en Bilbao y que de hecho mantiene en la capital vizcaína la sede social de la sociedad. Sin embargo, todos los centros operativos y las sedes de las filiales se han ido yendo a Madrid.
- UMD. Aguantó en Bilbao tras su adquisición por el gigante británico Fayrewood. Sin embargo, los italianos de Esprinet han centralizado su actividad en Zaragoza y han convertido las oficinas de Zamudio en una simple delegación comercial.
- IT Deusto. Mantiene su sede social en Bilbao, pero toda la actividad está centralizada desde hace años en Madrid. Incluso sus factorías de software están enclavadas en otros puntos de España.

Tener una sede social tiene una mera utilidad fiscal. Ciertos ingresos, como los que derivaron de la compra de Scottish Power por parte de Iberdrola, se quedan en la administración fiscal donde está la sede. Lo realmente importante es mantener la actividad real, que es la crea riqueza y empleo. Y ahí nadie puede negar que el impulso económico de Madrid está atrayendo hacia esta ciudad a casi todos los sectores relacionados con los servicios, los que más crecen.

Se resisten los ámbitos más industriales. Iberdrola, por ejemplo, aunque tiene en Madrid casi toda su alta gestión, mantiene en Bilbao la ingeniería, lo que ha derivado en un amplio sector industrial que difícilmente se va a poder mover de la capital vizcaína. También aguantan las empresas cooperativas, que por su forma social no pueden ser adquiridas.

Otra conclusión de este análisis es que Corporación IBV ha sido un auténtico motor económico en Euskadi. Contar con un instrumento de financiación y análisis de proyectos de este calibre ha sido fundamental para la recuperación de la industria y la generación de un pequeño sector servicios. Es una pena que nadie reconozca públicamente este esfuerzo conjunto de los gestores de BBV e Iberdrola ahora que ha quedado inutilizado por el desinterés del banco.

¿Y qué hacer para que las empresas creadas en Bilbao no se marchen? Creo que el proceso es imparable y hay que admitir que determinadas divisiones están mejor en Madrid. El caso ideal es el de Panda Security. Sus labores de comercialización están centralizadas en Madrid, pero la ingeniería, el desarrollo y la I+D se mantienen en Bilbao, donde existe un mejor caldo de cultivo y mayor fidelidad del personal, algo fundamental.

Alguien debería analizar el caso de Panda Security para tratar de aplicarlo a otros casos. Otro ejemplo muy interesante es el de Avenir Telecom, una firma francesa que opera tiendas de telefonía móvil. Su central para España está en Bilbao y desde ahí se gestiona todo: desde la expansión, hasta el marketing, pasando por la administración de los comercios. ¿Qué ha hecho para salir adelante sin estar en Madrid? Probablemente, no sentirse inferiores y estar cerca de un aeropuerto con conexiones directas con París.

Al mismo tiempo, está claro que Euskadi tiene un problema de dimensión empresarial. Al no existir apenas gigantes con capacidad tractora y de compra de empresas, las compañías acaban siendo adquiridas por firmas de fuera. Esto está ocurriendo en todos los sectores y es un auténtico problema de difícil solución, salvo la promoción de las fusiones y la habilitación de instrumentos financieros.

Términos empleados para llegar hasta aquí:

Temas: , , , , , , , , , , , , , , ,