Hubo un tiempo en que Choymo y Bermúdez eran las únicas grandes enseñas que vendían electrodomésticos en Bizkaia. Esto ha ido poco a poco cambiando y el año pasado ha terminado por explotar con la apertura de Media Markt, Surcouf, PC City y Saturn en Barakaldo. Bermúdez acaba de despedir a siete personas en su tienda de Galdakao.
Y es que sus antiguos clientes se quedan ahora en Barakaldo, que tiene mejores comunicaciones por carretera. Además, la agresiva política comercial de sus competidores ha sumido a esta enseña en una crisis sin precedentes. Choymo, por el momento, mantiene sus tiendas tratando de beneficiarse indirectamente del nuevo empuje de Barakaldo como centro comercial.
Bermúdez es, desde hace ya diez años, propiedad de una cadena de tiendas catalana, Miró. En su momento decidió mantener la marca vizcaína, por su gran consolidación como referente en bajos precios en electrodomésticos. Sin embargo, la fuerte competencia le ha llevado a abrir una tienda con su enseña, Miró, junto a sus principales competidores, en Media Park.


NO PIENSO VOLVER A COMPRAR EN BERMUDEZ, ME HAN TIMADO!!! HE COMPRADO UN PRODUCTO QUE ME ASEGURAN QUE SI NO ESTOY COMFORME ME DEVUELVEN EL DINERO PUES BIEN NO HA SIDO ASI DESPUES DE HECHA LA VENTA NO QUIEREN SABER NADA, ESTO HA SIDO EN MAX-CENTER, EL PERSONAL DEJA MUCHO QUE DESEAR, LOS PRECIOS COMO LOS DEMAS PERO EL TRATO NEFASTO, ESTO ME PASA POR COMPRAR ALII!! QUE SE DEJEN DE ROLLOS SUS EMPLEADOS LOS ACABARAN DESPIDIENDO IGUAL
YO TENGO QUE DECIR DE ELECTRODOMESTICOS BERMUDEZ QUE SOY CLIENTA DESDE EL 2002 QUE COMPRE TODOS LOS ELECTRODOMESTICOS DE MI CASA. CON LA TIENDA ORIGINARIA DE GALDAKANO MUY BIEN PERO EN LA TIENDA QUE TIENEN EN EL MEGAPARK DE BARAKALDO YA PUEDEN CONTRATAR OTRO PERSONAL PARA ATENDER MAS PROFESIONAL Y DE MEJOR AGRADO PORQUE SINO POCOS CLIENTES VAN A GANAR. EN CONCRETO A MI ME PASO QUE FUI DE PASO A MEGAPARK Y COMO ESTOY DE OBRAS EN LA PARTE DE ABAJO DE MI CASA PUES QUERIA UN PRESUPUESTO PARA LOS ELECTRODOMESTICOS EN PLAN RUSTICO Y ASI. PASO QUE LA CHICA QUE ME ATENDIO(QUE ENCIMA CREO QUE ERA LA ENCARGADA DE LA SECCION DE HORNOS, ETC….)PUES LO HIZO FATAL PORQUE NO TENIA NI PIZCA DE GANAS DE TRABAJAR. 1º ME DIJO PARA CUANDO QUERIA EL HORNO, ETC… Y LE DIJE QUE ESTABA DE OBRAS Y EXACTAMENTE LA FECHA NO LA SABIA PERO QUERIA MAS O MENOS UN PRESUPUESTO. SU CONTESTACION: QUE FUERA DOS MESES ANTES DE MONTAR LA COCINA Y NO CON TANTA ANTELACIÓN.
PUES COMO COMPRENDEREIS SALI DE ALLI Y DIJE MAJA QUE TE DEN NO VUELVO AQUI NI LOCA.
AHORA EN “GALDAKANO” CADA VEZ QUE HE IDO ME HAN TRATADO FENOMENAL
COMO AUTENTICOS VENDEDORES Y POR SUPUESTO LES HE COMPRADO A ELLOS TODO Y SE LO SEGUIRE COMPRANDO SINO DEFRAUDAN MI CONFIANZA
Estuve 18 años vendiendo electrodomésticos (ahora me dedico a otros menesteres) y he llegado a la conclusión de que hay que tener mucha paciencia para vender en un centro comercial que se ubique en capital, donde la clientela es, sin lugar a dudas, de lo peor que hay. Nada tiene que ver con vender en la provincia ni en pueblos pequeños, donde hay muchísima menos maldad (lo digo por experiencia). Y es que, ante esta clientela, me río de los que se quejan de los vendedores de las tiendas porque yo tengo para quejarme de la clientela mucho más. Es bien sencillo: para tal clientela, tal vendedor. No voy a entrar en el terreno de las culpas, de por qué somos así (tanto vendedores como compradores) pero es lo que hay en las cercanías a la capital. La gente es así y así hay que aceptarlo.
Escribo en el post de Bermúdez porque he trabajado ahí (ya no está la tienda donde trabajé) pero también en otros centros comerciales y puedo decir que en todas las tiendas grandes he visto problemas con clientes de todo tipo: de atención, de averías, de golpes, de financiaciones, … Los mismos problemas en todas partes.
Yo mismo he tenido problemas gordos con clientes pero también he tenido elogios por parte de ellos. Elogios pero muy buenos. Es lo que tiene la atención al cliente: puedes caer bien, caer mal, te puede caer bien o mal el cliente, podéis no congeniar … Incluso puede tener un día malo el cliente, o hasta el vendedor: hipoteca, enfermedad, exámenes, los hijos, la mujer, estrés laboral, …
Así como hay vendedores muy buenos, buenos, malos y muy malos, tenemos LA MISMA CLASIFICACION DE CLIENTES. Sí, es así. Esto es impepinable. Nadie lo puede negar, absolutamente nadie.
Cierto es que hay clientes que te dicen “me atendisteis fatal en vuestra tienda de tal calle y fui a la otra que tenéis en la otra calle y compré ahí”. Esto es verídico y pasa. Pues bien, esto también es verídico: también sucede al contrario, es decir, que en esa segunda tienda donde han atendido bien QUE TE ATIENDAN MAL y que al final compren en la primera.
Otra cuestión es la de que no hay tienda perfecta, vendedor perfecto pero tampoco hay cliente perfecto.
- Unas veces he tenido que llamar la atención al cliente diciéndole “oye, que yo te estoy tratando de maravilla, dándote todas las explicaciones y tú te estás portando fatal conmigo, a la defensiva y con prisas”.
- En otra ocasión, con una pareja, explicando un vídeo, a cada explicación o característica que decía el chico replicaba un “sí, sí (con ironía)”, un “lo que tú digas”, un “no me lo creo”. Total, que le dije un “con su permiso y viendo que nada de las bondades del vídeo le van a convencer, continúo con mi trabajo. Buenos días”.
- Los hay con mucha cara y que te dicen “es que se los voy a comprar a un mueblero y me quiero enterar de cómo está el mercado”. Señora, nada, cuando quiera pásese por tienda y le entretengo la tarde, que para eso me pagan. ¡Menuda jeta!
- Gente que después de un sábado soleado viene a la tienda a última hora para que le hagas presupuestos o para que le atiendas rápidamente habiendo como lo hay menos vendedores por la cercanía de la hora de cierre. Indignados porque no les atiendes al momento. Señor cliente, ha tenido todo el día para venir.
- Por mi larga y dilatada experiencia puedo afirmar con total rotundidad que los compradores que dicen que jamás vuelven a pisar la tienda, vuelven.
- Los hay con muy malos modales: “esa compañera tuya tiene un polvo que te cagas”. Sin comentarios.
- “Yo he comprado toda mi vida en la tienda que tenéis en la calle TAL”. Y pienso: este no compra aquí. Todos los que dicen que han comprado siempre en tu tienda, no compran. Pero yo, profesional, le digo: “pues nada, que siga la tradición. Llévese este microondas”. Y al cliente le falta tiempo para decirme “no, no, no”. Y suelta una excusa para no comprar. “Es que he salido sin dinero (en pleno siglo XXI salir sin dinero)” , “es que quiero que lo vea mi mujer (una radio barata de 4 perras)” …
Ante todo esto, ¿qué hago yo? Ser profesional: dejar a un lado todo esto, que en nada te afecte el “qué dirán”, y a lo mío, que cobro por lo que vendo, con la mayor de las sonrisas y siempre vendiendo calidad (nada de pisos de 5 millones de pesetas que se caen a pedazos). Y eso sí, pido a los futuros compradores que cuando entren en una tienda sean correctos, solo eso, correctos.