banco_guipuzcoanoEl Tribunal Supremo ha ratificado una sentencia del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) contra el Banco Guipuzcoano por tratar a sus becarios como a empleados ordinarios pese a cobrar sólo entre 240 y 300 euros. Según el fallo, ocho estudiantes en prácticas de económicas y empresariales realizaron actividades “propias de un contrato de trabajo”, por lo que califica su relación como laboral.

Al parecer, la situación de estos becarios fue detectada por la Inspección de Trabajo de Gipuzkoa, que impuso diversas sanciones a la entidad financiera. “Los hechos acreditados ponen de manifiesto elementos suficientes para revelar que la razón de ser de las prácticas concertadas con el Banco Guipuzcoano SA no era la formación de los aparentes becarios sino la prestación de servicios a dicha entidad”, indica la sentencia del TSJPV.

Estas son las pruebas que aporta el tribunal en la sentencia:
- Las prácticas se realizaban en verano, entre julio y setiembre, aprovechando que falta siempre un empleado del banco que se encuentra “disfrutando sus vacaciones laborales”.
- Se ubicó a cada becario en una oficina distinta.
- Algunos becarios llegaban incluso a atender al público.
- Se firmaron convenios con cada becario que les obligaban a cumplir un horario de 8,30 a 14 horas.
- El inspector no les encontró con el tutor asignado por el banco para su formación.
- No se ha acreditado en ningún caso que realizaran tareas estrictamente formativas.

Algunas reflexiones que hago a partir de esta sentencia (que ya forma parte de la jurisprudencia):
- Las empresas que utilizan becarios para sustituir a sus empleados (muchos medios de comunicación) deberían pensárselo dos veces antes de recurrir a estudiantes en prácticas.
- Es absurdo que estas situaciones dependan de los inspectores de Trabajo. Como es sabido, hay pocos y es complicado que pillen in fraganti a los infractores.
- ¿Dónde están los sindicatos? Sólo defienden a los trabajadores en activo. En este caso, sólo me consta que LAB lo ha denunciado públicamente. Por cierto, esta denuncia no se ha recogido en ningún medio escrito y me consta que en algunos hubo “llamadas” para pedir su retirada de la web. Es de suponer que fueron becarios los que lo pusieron en primera instancia ;-)
- La legislación laboral está creando grandes absurdos y contradicciones. Si hay un becario dispuesto a hacer el mismo trabajo que una persona con contrato por un sueldo diez veces inferior, algo falla en el sistema. Quizás se protege demasiado a ciertos trabajadores y prácticamente nada a otros. Esta situación es insostenible a largo plazo y todos (autoridades y sindicatos) parecen mirar hacia otro lado cuando lo ven.

(Actualización 31.07.09) Me ha gustado mucho el término “aristocracia laboral”, que emplea The Economist para referirse a la masa de trabajadores españoles que cuentan con contrato fijo. A su juicio, son los privilegios de esta aristocracia laboral los que provocan elevadas tasas de paro en España, al actuar como una especie de tapón y desincentivar la contratación de nuevas personas por parte de las empresas.

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