Siempre me he preguntado por qué todos los coches procedentes de Europa atravesaban Euskadi a través de Basauri, cuando es mucho más corto (y barato) utilizar la N-1. El secreto está, al parecer, en los mapas de carreteras y últimamente en el GPS, que está complicando las cosas todavía más.

Los mapas que manejaban los europeos que entran por Irun les indicaban que la ruta más rápida para ir a Madrid consiste en recorrer toda la A-8 (Donostia-Bilbao) y después enlazar con la A-68 (Bilbao-Miranda) en Basauri. Obviamente, en esta última localidad vizcaína se montaban enormes caravanas, al actuar el enlace como una especie de embudo.

Algunos incluso se perdían y recorrían toda la A-8 hasta Bilbao, donde eran incapaces de encontrar la forma de regresar a su ruta. Por ello, en veranos recientes, la Diputación de Bizkaia ha llenado las autopistas que rodean Bilbao de carteles con direcciones tipo “Francia” o “Madrid” dirigidos exclusivamente a estos visitantes.

Este año ya no están. Y es que, al parecer, los GPS de los coches ahora marcan otra ruta para atravesar Euskadi: la de la nueva AP-1 que recorre el Alto Deba para enlazar con la A-8 en Maltzaga, cerca de Eibar. El problema es que la AP-1 va retrasada y no está terminada, lo que ha ocasionado no pocos problemas en el último peaje, en Mondragón, precisamente donde trabajaba el asesinado Isaías Carrasco.

Allí se acumulan cientos y cientos de coches que, guiados por su GPS o por Google Maps, creen que la autopista ya une Maltzaga y Vitoria-Gasteiz. Pero no, aún le quedan 30 kilómetros, precisamente los más complicados, porque incluyen la subida de un puerto. Por si fuera poco, los GPS se lían cuando el coche abandona el peaje y, como solución inmediata, le sugieren que regrese a la autopista. Esto provoca, al parecer, una especie de bucle sin fin.

Sea como fuere, el conductor experimentado ya sabe que el camino más barato y rápido a día de hoy para atravesar Euskadi es la N-1, que ya está completamente desdoblada. Pero lamentablemente, no es la que recomiendan los GPS y muchos mapas antiguos siguen incluyéndola como una carretera de dos carriles (uno en cada sentido) con puerto incluido.