euskotrenUn trabajador de EuskoTren muere en un lamentable accidente ferroviario y el comité de empresa decide inmediatamente paralizar la compañía durante 24 horas, perjudicando a miles de usuarios. Un acto como éste, digno de un país tercermundista, no habría ocurrido si EuskoTren fuera una empresa privada. Por una razón muy clara: al día siguiente, todos estarían en la calle y sin indemnización. Podría incluso considerarse un despido procedente.

Hay mucho que contar sobre la falta de competencia en el sector del transporte y sobre el peligro que tiene crear una Administración excesivamente bienhechora y sin valor para tomar decisiones tajantes. Un empresario tomaría medidas drásticas en un caso como éste, porque no se puede permitir jugar de esa manera con sus clientes, que son los que le dan de comer. No lo tengo muy claro con los políticos, por mucho que José Luis Bilbao y el consejero Iñaki Arriola lo hayan prometido. Y una vez más, éste no es un tema de derechas o izquierdas sino de eficacia.

(Actualización 26.12.09) Ya conocemos cuál es la sanción que ha decidido imponer el Gobierno Vasco. Al parecer, sólo afecta a los enlaces sindicales, que han sido castigados con suspensión de empleo y sueldo por entre 20 días y tres meses o la pérdida de su categoría profesional por tres años. Me parecen apropiadas estas sanciones, aunque creo que deberían extenderse a todos los trabajadores de la empresa que pararon ese día. ¿O es que EuskoTren cree que sus trabajadores son borreguitos que sólo hicieron lo que los sindicatos les pidieron?

(Actualización 17.03.10) El Tribunal Superior de Justicia del País Vasco ha declarado ilegal esta huelga.

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