El Corte Inglés lleva tantos años en Bilbao (desde 1969) que sus primeros dependientes empiezan a estar próximos a la edad de la jubilación. Es una cosa que siempre me ha chocado de este centro comercial: lo mayores que son las personas que te atienden, además de que no es fácil que te dejen en paz. En el establecimiento de Pamplona, mucho más reciente, la mayor parte del personal es más joven. Y esto empieza a causar problemas en Bilbao.
Por una parte, tengo la sensación de que El Corte Inglés ha perdido al público más joven, que en lo que a prendas se refiere acude masivamente a los establecimientos de Inditex y, en menor medida, H&M o Cortefiel. El Corte Inglés, pese a experimentos como la “Fórmula Joven”, se ha quedado con una clientela más anciana, aunque también con mayor capacidad adquisitiva y dispuesta a pagar un cierto sobreprecio.
Pero el principal problema radica en los problemas de salud que se generan entre una plantilla envejecida. De hecho, en el centro comercial de Bilbao se ha planteado recientemente un conflicto laboral después de que El Corte Inglés despidiera a un dependiente al poco de volver a su puesto tras una baja médica. Los responsables sindicales explican que el personal de atención al público pasa muchas horas de pie, lo que sumado a los efectos del aire acondicionado y la luz artificial, acaba dañando su salud.
Parece ser que los dolores de piernas y de espalda son relativamente habituales entre muchos dependientes de El Corte Inglés entrados en años. El problema resulta de difícil solución. Efectivamente, se trata de trabajadores con gran experiencia y gran conocimiento del público bilbaíno pero con menor capacidad para pasar largas horas en su puesto.
¿Qué puede hacer El Corte Inglés? Las prejubilaciones de los años noventa ya no valen, puesto que el Gobierno quiere frenarlas. Parece ser que su solución consiste en esperar a que se jubilen y en despedir a los que más problemas causen. La recolocación en otros puestos sería la mejor salida, pero ¿qué otros trabajos se pueden desempeñar en una empresa que sólo se dedica a vender productos? Yo me plantearía nuevos servicios como guarderías, que en su momento era uno de los principales ganchos de El Corte Inglés para atraer a los padres.


Viendo el caracter de mas de uno de esos dependientes del El corti de Bilbao… no creo que me apetezca dejar a mis hijas con ellas… Este hecho aparte… hace años compré allí los muebles del salon y dormitorio, la tv y el home cinema, ropa, zapatos… En los dos ultimos años me he comprado allí algún traje y algún bolso para mi mujer… y nada mas… de tener todos los meses cargos en la tarjeta de el corte ingles, a ahora que me planteo hasta darla de baja. algo falla en El Corte Ingles de Bilbao en los últimos años.