Es ampliamente conocido que la industria vasca relacionada con la generación y la distribución de electricidad es unas de las más potentes del mundo. Eso no quita para que de vez en cuando surjan datos tan espectaculares como éste: proceden de Euskadi el 80% de los equipos instalados en la red eléctrica inteligente que Iberdrola ha desplegado, de forma experimental, en Castellón.
Así lo indica Manu Alvarez en un artículo en el que menciona específicamente a tres empresas: Ingeteam, ZIV y Ormazabal. Entre las grandes quizás habría que añadir también a Arteche. Sea como fuere, dado que el proyecto de red eléctrica inteligente marca el futuro y que es la Comunidad Valenciana la que se ha llevado hasta ahora el gato al agua, el Gobierno Vasco quiere responder con un test más ambicioso incluso.
La iniciativa, liderada por el EVE y el Clúster de la Energía, contará con subvenciones públicas procedentes de la venta de Naturgas, que generó 535 millones de euros. El experimento se realizará en una de las tres capitales vascas y supondrá una inversión superior a los 50 millones de euros, que se emplearán para modificar contadores y equipos de control de subestaciones, centros de transformación y otros elementos de la red de distribución eléctrica. Incluso las propias plantas de generación tendrán que ser inteligentes, respondiendo de manera automática a picos de demanda.
(Actualización 13.09.10) Según Gara, el presidente de Iberdrola ha desmentido que exista una alianza entre la compañía y el Gobierno Vasco para desplegar una red inteligente en Euskadi.


Dejando a un lado la propaganda política que destilan los artículos, señalar que me alegro que ZIV, empresa muy ligada al grupo Ormazabal, vaya cumpliendo objetivos. No es casual, son más de diez años de esfuerzos y desarrollo de nuevos productos, así es como se vadean las crisis.
Qué magnífico dato. Comparados con otras regiones, como Castellón, donde sólo se vive del turismo y, hasta hace tres años, del ladrillo, tenemos razones para congratularnos. Sin embargo, eso no debe ser un motivo para la autocontemplación. Pienso que la industria vasca, especialmente la pesada, ha perdido muchos puntos, y aún puede perder muchos más. Los grandes astilleros, por ejemplo, siguen en peligro. El consejero de Industria, que es ingeniero naval y dirigió La Naval durante años, lo tiene en cuenta. Esperemos que tenga también acierto para proteger la industria del embate globalizador.
Sigo pensando que Unda es de lo mejorcito que hay en el Gobierno. Alguna vez he leído que el anterior gobierno tenía un lehendakari con una sólida formación técnica, ante un ejecutivo bastante aburguesado y político. Éste es exactamente lo contrario: un lehendakari político frente a un gobierno con una sólida formación técnica.
El resultado respecto a la gestión es muy similar; no obstante, desearía que los partidos buscaran sus cuadros en lo más granado de la excelencia técnica. Lo que ZP está haciendo con la ministra Garmendia, por ejemplo, es impresentable.
I love iberdrola.