El centro tecnológico Labein ha presentado su propio coche eléctrico, que tiene una autonomía de 70 kilómetros y es capaz de alcanzar 140 kilómetros por hora en apenas 10 segundos. Se llama Dynacar, es biplaza, tiene aspecto de deportivo y por el momento no deja de ser un prototipo, pero lo cierto es que funciona.
Utiliza como estructura un ligero chasis monocasco de acero y aleación de aluminio de elevada rigidez, con suspensiones regulables de paralelogramo deformable en las cuatro ruedas. Dispone de una potencia
pico de 100 kW proporcionada por un motor eléctrico síncrono de imanes permanentes, con un peso total de unos 700kg y una capacidad de almacenamiento de energía de unos 15kWh.
La aceleración de 0 a 100 km/h se estima por debajo de los 5,7 segundos, siendo crítica la gestión del control de tracción. El vehículo estará adaptado para circular por carretera abierta, pero su aplicación principal es servir como “bancada” para nuevos conceptos de tracción eléctrica de alta potencia, así como sistemas activos que permitan aprovechar al máximo las posibilidades de los nuevos sistemas de propulsión, como el empuje vectorizado o los conceptos de tracción distribuida mediante la incorporación de motores en rueda, frenado regenerativo, etc.


Independientemente de las posibilidades de este coche de alcanzar el mercado, es siempre una buena noticia que el País Vasco genere innovación.
Si al menos la tecnología de control de tracción llega a ser utilizada en modelos comerciales algún día, se puede decir que se ha logrado un triunfo. Esa tecnología, o cualquier otra.
A mí me parece evidente que la tecnología de vehículos eléctricos es el futuro y la competencia será feroz. Cualquier innovación que pueda ser patentada y forme parte de un producto de consumo a nivel mundial, el día de mañana, es la forma de crear riqueza que nos interesa. Riqueza a través del conocimiento.
La tecnología de control de tracción se lleva usando en modelos comerciales unos 10 años. No parece un gran triunfo…
No es lo mismo el control de tracción convencional, que actúa mediante los frenos o la suspensión, que distribuir la tracción entre las cuatro ruedas con 4 motores independientes como se menciona; supone cambiar toda la arquitectura del coche y sí que sería un gran logro si se desarrollara tecnología propia aquí.
Estimado José Antonio,
Nos gustaría aclarar, desde el área de comunicación de TECNALIA, que el proyecto Dynacar NO se ha desarrollado en LABEIN, sino en la Unidad de Automoción de TECNALIA compuesta por investigadores de los centros tecnológicos INASMET, LABEIN y ROBOTIKER.
Asimismo, añadir que, como bien dices, su aplicación principal será servir como plataforma de investigación de componentes para vehículos eléctricos.
Gracias por vuestro interés en nuestra actividad.