La DYA, iniciales de “Detente Y Ayuda”, es una asociación sin ánimo de lucro de ayuda en carretera fundada en 1966 en Bilbao y que con el tiempo se ha ido extendiendo al servicio sanitario en general y a todo el Estado. Su primera ambulancia fue cedida por las empresas Firestone e Imosa (Mercedes), en una época en que era raro encontrar este tipo de vehículos bien equipados para atender a los heridos en accidentes de tráfico. Es también curiosa la historia de su cuarto vehículo.
Las cosas han ido cambiando. La DYA sigue recibiendo donativos y empleando a voluntarios e incluso en Gipuzkoa está autorizada a organizar sorteos y loterías, pero la mayor parte de sus ingresos provienen ahora de servicios liberalizados financiados normalmente con fondos públicos. De hecho, hoy DYA “vende” su asistencia a instituciones públicas y organizadores de eventos y emplea a médicos y otro personal especializado que cobra por su trabajo.
Así, entre sus clientes figuran ayuntamientos, residencias de ancianos y diputaciones que contratan la vigilancia de las playas o el transporte de minusválidos y accidentados a centros de día o recuperación. Algunos también encargan a la “Asociación de Ayuda en Carretera” la atención sanitaria durante determinados eventos, como las fiestas patronales. No sólo en Euskadi, sino también en lugares como Cantabria, Aragón, Extremadura o Valencia. Desde 1996 también está presente en Filipinas.
Se da la circunstancia de que el Ayuntamiento de su ciudad de origen, el de Bilbao, le acaba de quitar la gestión de las ambulancias durante la Aste Nagusia. Tras sacar el servicio a concurso, el ganador ha sido la empresa Servicio Asistido Médico Urgente (SAMU), vinculada a “Ambulancias Bizkaia”, que nació en 1986 en Barakaldo y que ha extendido sus tentáculos por todo el Estado. De todas formas, las relaciones entre el Ayuntamiento de Bilbao y la asociación se habían enfriado hace ya años.
No es la primera vez que DYA pierde una licitación pública. Ocurrió en Castro Urdiales con la atención de las playas y su organización en Cataluña se quedó sin el servicio de ambulancias que licitó la Generalitat hace un año. En Euskadi, sin embargo, sigue atendiendo las llamadas que le realizan desde el 112 de emergencias del Gobierno Vasco, junto con la Cruz Roja, Osakidetza y las empresas privadas de ambulancias, como SAMU, Ambulancias Bilbao, Ambulancias Gasteiz, Ambulancias Gipuzkoa, Larrialdiak y Ambulancias Maiz.
Esta competencia con compañías que operan en un mercado libre está generando no pocos problemas para DYA, que al disponer de voluntarios, tiene en teoría unos costes inferiores. La mayor flexibilidad de las empresas la ha conseguido amortiguar creando una sociedad privada, Centro de Ayuda Especializada, SL, con la que comparte oficinas y personal. Su administrador, Esther García Monedera, trabaja también para DYA. En Cataluña creó en su momento Emergencias Plus con otra firma del sector.
Desde ciertos ámbitos se critica la supuesta competencia desleal que realiza la DYA e incluso hay un blog en Internet que le acusa de falta de transparencia, dado que no hace públicos sus datos financieros pese a financiarse con dinero público. Este mismo blogger lamenta que El Correo le haya borrado artículos en los que criticaba a esta asociación, además de recomendarle que no la siga criticando.
Sea como fuere, la DYA es a día de hoy una de esas organizaciones nacidas en Euskadi de las que podemos sentirnos orgullosos cuando las vemos en otros sitios. Por cierto, hay un sinfín de webs de las organizaciones locales de DYA:
- DYA Navarra
- DYA Catalunya
- DYA Cantabria
- DYA Castro
- DYA Gipuzkoa, que se ha conformado como fundación
- DYA Araba
- DYA Sakana/Alsasua
- DYA Elche
- DYA Extremadura
- DYA La Rioja
- DYA L’Alacantí
- DYA Girona
- DYA Huesca


Llamé al 112 y vino una ambulancia de la DYA, se llevaron a mi padre. Murió en el hospital. Cada vez que veo una ambulancia de la DYA me es imposible dejar de pensar en esos últimos momentos, en lo bien que se portaron, en cómo nos atendieron. Imagino que muchas familias vascas habrán pasado por lo mismo. Momentos angustiosos en los que unos voluntarios ponían lo mejor de sí mismos para ayudarte. De mano de la DYA cambió mi vida. Quizás no sea oro todo lo que reluce, pero que duda cabe que yo y mi familia nos sentimos enormemente agradecidos.
Me da la impresión de que hay personas que quieren sacar partido directa o indirectamente de criticar a otros. Lo que yo veo es que la DYA está las 24 horas con sus ambulancias y eso me basta.
Hola,la razon de mi paticipacion en este espacio ,es para hacer una pregunta.Me han dicho que la DYA de Getxo, gestionara el centro de dia que abriran en los bajos dl sagrado corazon ¿es cierto?que hay que hacer para acceder a el trabajo de auxiliar? .
gracias anticipadas, un saludo……..Gelines