Del discurso de ayer de Ibarretxe en el Parlamento me quedo con una frase: “Tenemos que conseguir transformar la marca ‘hecho en Euskadi’ en la marca ‘creado en Euskadi’ y ser reconocidos en el mundo como ‘el País de la Innovación”. Es un objetivo interesante y me alegro de que se haya planteado, pero tengo ciertas dudas sobre nuestra capacidad de conseguirlo.
No tanto porque no podamos plantear una economía basada en la innovación. Creo que estamos en el buen camino y que vamos a llegar lejos en este terreno si mantenemos el ritmo impuesto en los últimos dos años. Pero hay que admitir que en Euskadi tenemos grandes carencias a la hora de vender marcas. Dudo, por ejemplo, que hayamos conseguido reconocimiento por un supuesto “made in Euskadi”.
Sí hemos alcanzado un elevado nivel de calidad y solvencia técnica en lo que producimos. Pero lamentablemente poca gente sabe que, cuando compra un coche o se monta en un avión, una parte importante de ese vehículo ha sido fabricada e incluso diseñada en Euskadi. Este objetivo de reconocimiento apenas se ha alcanzado. Si se ha hecho algún tipo de campaña de marketing para conseguirlo, cosa que desconozco, me temo que ha fracasado.
Por si fuera poco, con el ‘creado en Euskadi’ vamos a tener una dificultad adicional. No es lo mismo fabricar que crear. Este es uno de los retos más importantes que vamos a afrontar, porque supone romper esquemas mentales. Creo que lo vamos a conseguir, pero a veces tengo la impresión de que hace falta eso que un tal Schumpeter denominó “destrucción creativa”. Es decir, que tendremos que eliminar algunas empresas (y administraciones) para poder dejar sitio a los que tengan una vocación más creativa.


11/03/2009
Me parece una reflexión muy acertada la haces! Estoy convencido de que es necesario una destrucción creativa que traerá cierto desasosiego durante un tiempo pero que después producirá unas ventajas increíbles para este pequeño nodo (país).
Yo también comparto esta reflexión. Y me apunto entusiasta a lo de “eliminar algunas administraciones”. El problema es cuál dejamos
.
No sé por qué, Iñaki, pero creo que estamos pensando en las mismas
y se puede saber en qué administraciones estáis pensando? no pillo la broma privada… a mí me parece que más que eliminar hay que sumar. o hace falta otra reconversión como en los ’80 para que arranquemos?
pues en la administración desde luego que hace falta una reconversión, lo que lleva aparejada la destrucción creativa de empresas que viven de y para esta administración, y no son competitivas ni pueden sobrevivir en el “combate diario” de la libre empresa sin un “soporte vital” administrativo.
A buen entendedor….
Jose, ¿empieza por “dipu” y acaba en “taciones”?