Juan Celaya tiene aspecto y fama de bonachón. De hecho, casi es más conocido por su lado benefactor, normalmente ligado al euskera y los medios de comunicación pro-nacionalistas, que por sus empresas. Pero los problemas sindicales que está encontrando en Cegasa han colmado su paciencia. Ahora amenaza con cerrar la fábrica por completo.
No hay que olvidar que un ERE se organiza para mantener la empresa a salvo, en momentos en que la carga salarial puede ser tan grande que termine asfixiando financieramente a la compañía. Es lo que Cegasa alega que ocurre en su fábrica de pilas de Vitoria: o se despide a una parte de la plantilla o al final será preciso cerrarla por completo.
Obviamente, no conozco todos los datos. Lo que no me gustan son los argumentos que están aportando los sindicatos sobre la deslocalización. Dicen que la empresa quiere cerrar en Euskadi para producir en China, donde ya tiene planta. Me sorprende que esto les parezca mal. ¿Se han puesto ellos en algún momento en el lado del empresario? ¿Es que ellos no irían a comprar a una tienda que les ofrece lo mismo a menores precios?
La deslocalización es una realidad de nuestros tiempos. Es inevitable. Resistir no tiene ningún sentido. Lo único que hace es empeorar las cosas. Lo que tienen que hacer las instituciones es facilitar las cosas a las empresas para que creen empleo en sectores que exigen calidad, centros de decisión y laboratorios para diseñar nuevos productos. Y esto es lo que ha hecho y hace Cegasa. Empeñarse en mantener la producción de algo que sale más barato en China es absurdo.


No sólo es absurdo. Es imposible. Cualquier negocio montado sobre la base de la competitividad negativa, es decir, que los competidores de uno trabajan igual y con costes reducidos, acabará por ir a la quiebra. Esto es inevitable como la salida del sol.
El empresario, obviamente, lo sabe. Si su empresa va a quebrar porque los trabajadores van a llevarle a esa situación sólo puede hacer una cosa: cerrar antes de perder dinero.
Algunos sindicatos creen que si un empresario ha ganado dinero tiene la “obligación” de perderlo en época de vacas flacas. Pero no.
Lo siento por Cegasa, pero si está en manos de sindicalistas así todos los trabajadores van a perder su empleo. Y además ya veremos en qué condiciones, que la situación de crisis actual tiene que estar poniendo a Fogasa al límite. Por no hablar de que probablemente los trabajadores que ronden los cincuenta no vuelvan a trabajar ya nunca.
Los sindicatos son totalmente necesarios en el mundo que vivimos. Dicho esto, creo los sindicatos deberian renovarse de arriba a abajo. La mayoria no son elegidos en funcion de la capacidad de trabajo, conocimientos o incluso capacidad de liderazgo y de comunicacion, sino por razones bastante tristes que todos sabemos. Creo que la peor imagen de la sociedad es la de sindicalista.
Totalmente de acuerdo con iñaki en esta frase…
Algunos sindicatos creen que si un empresario ha ganado dinero tiene la “obligación” de perderlo en época de vacas flacas.
- Si lo que prima es el criterio de la competitividad, que la cierren. Ni ERES, “ni gaitas”: por lo menos que se salven las pensiones de jubilación de los trabajadores.
- Si lo que más importa es la salvación de la empresa… que reduzcan las cargas impositivas, y que se bajen TODOS los currantes el salario (y el que viva del beneficio, que viva con MENOS beneficio). [Me parece una política de lo más "in": lo mismo que los chinos poco a poco se lo van subiendo, aquí nos lo vamos bajando poco a poco... y tan contentos con tener trabajo.]
- Si lo que más importa es dar de comer a los trabajadores, (y ya veremos de qué viven mañana),adelante con el ERE.
Respecto a ponerse del lado del empresario, aquí cada cual se pone del lado que le corresponde, ¿no?. Es lo que hacen nuestros políticos, nuestros sindicalistas, nuestros empresarios,…
Y con respecto a los sindicatos… Mejor hablamos de política y funcionarios.
Perdona que te corrija, José Antonio, pero… ¿Fama de bonachón Juan Celaya?
Es un hombre con un carácter volcánico a sus 80 y pico años. Hace unos años, en una protesta del comité de empresa frente a la fábrica no dudó en salir por la ventantando ‘¡Vagos, maleantes, lo único que no hacéis es currar!’.
Ojito con el angelito de Celaya…
Jugar con fuego trae fatales consecuencias.Algunos piensan que la pasividad de los trabajadores es fiel reflejo de su miedo a ejercer alguna acción más dura contra los responsables directos del pan de nuestros hijos.Solo nos mantenemos a la espera de poder cobrar nuestra indemnización, que es la de los míos.Si esto no se cumple,una cosa tengo clara:Yo por mis hijos mato.Ahora contratad a otros barrileros para intentar evitar esto…