Un servidor era de los pocos que acudían a finales de los ochenta a las manifestaciones que montaba Gesto por la Paz en Bilbao. Entonces era algo excepcional que te pidieran movilizarte. Hoy la cosa ha cambiado y parece que no hay fin de semana sin manifestación.

La verdad es que estoy un poco cansado. No voy a ninguna, sea del signo que sea. En primer lugar, porque hay ya demasiada política y muy poca inocencia en todas las manifestaciones. Y en segundo lugar, porque hoy en día creo que hay formas mucho más efectivas de quejarse y movilizarse.

Este blog, por ejemplo. No sé cuánta gente lo sigue. Pero estoy convencido de que exponer aquí mis puntos de vista llega a muchos más que ser un numerito más en una manifestación que seguramente será instrumentalizada. Por eso creo que las movilizaciones populares de toda la vida van camino de extinguirse. Y no sólo porque el país se normalice.