
(2005-05-31) "La instalación del software libre entraña bastante riesgo para las pymes". Es la perla que ha dejado la consejera delegada de Microsoft Ibérica, Rosa María García, tras su visita a Bilbao. El viaje, patrocinado por Softec, su principal distribuidor en Euskadi, y por la APD, un conocido lobby de las grandes empresas, ha tenido una importante repercusión en prensa económica y en Vocento.
En todas las entrevistas, García ataca sin piedad al software libre, al que califica de producto "anárquico" desarrollado por "un grupo de universitarios" que trabajan de forma "voluntaria, gratuita y no organizada". La máxima ejecutiva de Microsoft en la Península llega incluso a afirmar que los programas de código abierto se hacen "para facilitar el acceso a quienes no tienen poder adquisitivo", dando a entender que su calidad y seguridad son inferiores.
"En primer lugar, para instalar un software gratuito debes ser ingeniero. En segundo lugar, cuando hay un problema, ¿quién te da soporte? Suele ser más caro encontrar a alguien que sepa. Y en tercer lugar, una vez que te han dado soporte te tocan las líneas de código. Entonces, si surge otro problema tienes que llamar a la misma persona", alega García en contra de los programas de código abierto.
Esta ejecutiva, que lleva toda su vida en Microsoft, tiene 39 años y es consejera delegada de la filial ibérica de la multinacional desde hace ya tres años. Su nombramiento ha sido por sí mismo una genial operación de marketing, dado que su condición de mujer la ha catapultado a la portada de muchos medios de comunicación.