angel_iglesiasHace un mes tuve la oportunidad de escuchar en directo a Angel Iglesias Cocolina, el fundador de Ikusi. Hay que reconocer que es ameno y divertido, pero por otra parte deja entrever unas formas de hacer negocios que cuando menos se pueden calificar como pecualiares. Un dato: reconoció pagar habitualmente mordidas para conseguir contratos.

No hay que olvidar que Ikusi es una empresa que no está muy claro a qué se dedica. Creo que se define más por sus clientes, fundamentalmente administraciones públicas, que por sus productos. Y es que tiene una gama tan variopinta que es difícil encuadrar a la compañía.

Ikusi está, además, muy marcada por la personalidad de su fundador. Hasta el punto de que su denominación formal es “Angel Iglesias, SA”. También es una de las pocas empresas vascas cuyos empleados han creado un blog para protestar contra ciertas decisiones corporativas. “Cuando un equipo de futbol va mal el primero que se va a la calle es el entrenador. En Ikusi en cambio cada vez hay mas jefes y menos remeros”, dice uno de sus autores, probablemente afectado por los despidos que se produjeron a principios de año.

Pese a todo, la empresa siempre ha tenido muy buena prensa, la misma que su fundador, muy bien relacionado a nivel político. El ex ministro de Trabajo, Jesús Caldera, le concedió en 2007 la medalla de oro al Mérito en el Trabajo, y el ex lehedakari Ibarretxe le entregó la distinción Lan Onari en 2005.

También recibiría el premio Príncipe Felipe a la Innovación Empresarial. Sea como fuere, los 700 empleados de su empresa, distribuidos en plantas en tres continentes, son su mejor aval. Y todo pese a que su fundador nunca llegó a pasar por la universidad. Ni tan siquiera por la formación profesional.

Angel Iglesias, nació en Donostia en 1933 y, según su biografía oficial, empezó a trabajar con sólo 12 años, obligado por las circunstancias familiares. Es un hombre hecho a sí mismo, al mejor estilo americano. Ikusi nacería en 1960 como negocio de instalación de antenas de televisión, a la vez que despegaba este sector en España.

Desde entonces, Iglesias se ha tenido que pegar con circunstancias de todo tipo, personales y empresariales. Ikusi ha virado en diversas direcciones y, aunque hoy sigue fabricando antenas y parabólicas, sus principales productos son los paneles informativos de aeropuertos y estaciones y diversos equipos para trenes.

Pero también se ha pegado con obstáculos personales. El más doloroso fue probablemente el secuestro de su sobrino, empleado de Ikusi, en 1993, que generó la primera campaña de rechazo a ETA mediante lazos azules. Dicen que Iglesias se encargó personalmente de negociar con los terroristas.

Es muy probable que fuera cierto. Si había intermediado con gobernantes de medio mundo, ¿cómo no iba a poder hacerlo con unos terroristas que vivían al otro lado de la muga? Además, no sería la primera vez que se tendría que ver con los etarras.

También lo hizo poco después a petición de los familiares de Cosme Delclaux. Al parecer, sus habilidades con la electrónica le permitían burlar la vigilancia policial. El juez Garzón le situó incluso en una reunión con el etarra Joseba Imanol Elosua para gestionar el pago de impuesto revolucionario.

Pese a todas estas peripecias, Angel Iglesias ha conseguido en los últimos años convertir a Ikusi en una auténtica multinacional, que genera prácticamente el 50% de su facturación fuera de España. No sin problemas, como cuando en 2004 el Gobierno norteamericano le multó por importar un producto no homologado para controlar grúas.

Su verdadera expansión empezó en 2003 con la entrada con fuerza en México, que hoy es su segundo mercado. Poco antes, en 1999, el fondo de capital-riesgo británico 3i, participado por Kutxa, se hizo con el 33% de la empresa, con el fin de financiar esta expansión.

Sin embargo, no consiguió su objetivo, que era sacar la empresa a Bolsa, por lo que hace dos años transfirió su participación a Caja Navarra por 33 millones de euros. Angel Iglesias, que mantiene el 34% del capital, está obligado a permanecer cuatro años en la compañía, con lo que es muy probable que en 2012 se jubile.

(Actualización 19.01.10) Hoy se ha sabido que sigue produciéndose un reguero de despidos en Ikusi.

(Actualización 1.07.10) Ikusi ha anunciado el cierre de su fábrica de Logroño, que tiene 30 empleados.

Temas: , , , ,