berasateguiInteresantísimo el artículo que El País dedica el sábado a Alberto Berasategui, el tenista vizcaíno que jugó la final de Roland Garros en 1994. Aunque tenía un golpe espectacular y aquel año llegó al puesto 7º de la ATP, deambularía después por las pistas hasta retirarse en 2001.

El de Arrigorriaga vive hoy, con su mujer y sus cuatro hijos, en Barcelona y está al frente de la firma Alqui Construcción Cataluña, dedicada al montaje de andamios. También en el sector inmobiliario, dirige Silluna, una compañía dedicada a la construcción y venta de naves industriales.

Sigue así los pasos de su padre, Celestino Berasategui, un importante industrial que figura en el consejo de administración de varias empresas. Y también los de su tío Sebastián Berasategui, presidente de una de las principales firmas de calderería del Estado, Talleres Berasategui.

Curiosamente, el juez Garzón relacionó a su padre, junto a Gorka Agirre, con una supuesta red de extorsión de ETA, aunque después retiraría la imputación. Otro dato: de crío, Alberto se entrenaba en los pabellones que tenían su padre y su tío en Arrigorriaga y que todavía se pueden ver en el Polígono Txako.

Temas: