Estos días anda revoloteando por ahí un estudio encargado por el Gobierno Vasco que asegura demostrar que los vascos leemos más que el resto de europeos. No me cabe duda de que esto es cierto si nos comparamos con el resto del Estado, pero no me lo acabo de creer si miramos por encima de los Pirineos. Además, algunos datos no me encajan.
Al parecer, más de la mitad de la población vasca (54,8%) lee diarios todos o casi todos los días, lo que nos sitúa 16 puntos por encima de la media española (37,3%) y ocho por delante de la europea (46%). Este dato ha crujido en mi mente. En Euskadi leemos, sí, pero mucho me temo que la gran mayoría de la población no abre un periódico en todo el año.
El estudio se llama “Estadística de hábitos, prácticas y consumo en cultura en Euskal Herria 2007-2008″ y está basado en encuestas a 6.785 personas mayores de 15 años de la CAV, Navarra e Iparralde. Lo de los datos siempre ha sido un arte, pero en este caso se mezcla con una extendida tendencia a exagerar aquello que nos hace quedar mejor. Por ejemplo, leer el periódico.
No se puede entender de otra forma que el 43% de los encuestados asegure comprar el diario y el 18% lo ojeen en el bar (esto es más creíble). Otro 10% lo ven en Internet. Nada se dice de los gratuitos. Si el 43% de los vascos compraran el periódico, en Euskadi se venderían al día más de 800.000 ejemplares. La cifra real no pasa de los 250.000. A mí me huele que más de uno ha dicho que lo compra pero que en realidad sólo debe hacerlo muy de vez en cuando y para ver los deportes.
Por cierto. Ramón Zallo ha dicho, en relación a estos datos, que en Euskadi se consumen muchos más periódicos que en Europa porque “aquí existe una opinión pública aún en formación, con muchos asuntos en discusión”. Yo simplemente diría que lo que tenemos es una sociedad a la que le encanta tomar txikitos y que de vez en cuando abre el periódico del bar para ver cómo ha ido su equipo de fútbol. Para la gran mayoría de la población, la política y la opinión pública son dos temas tremendamente aburridos y… se la sudan.


Están muy bien los datos que das para valorar los datos de la encuesta en su justa medida. Seguramente el interés real por la política se reduce a un 20 % de la población, cifra en constante reducción. En cierta manera se ha extendido la creencia de que los políticos son los que deben resolver los problemas de los ciudadanos y punto. Siendo esto cierto también lo es que la ciudadanía también debe tener responsabilidades en los asuntos públicos, pero no se percibe un interés claro de la clase política por facilitar la participación social continua en las principales cuestiones que generan preocupación. En mi opinión, debe fomentarse la implicación ciudadana abriendo canales de participación directa, ya que de lo contrario esta brecha entre la clase política y la sociedad seguirá ampliándose.