springsteenMe ha sorprendido mucho la nota de prensa del Ayuntamiento de Bilbao en la que trata de justificar la subvención concedida a los organizadores del concierto de Bruce Springsteen: 250.000 euros y la cesión gratuita de San Mamés. Está claro que reunir a más de 36.000 personas es un éxito, pero sigo sin comprender muy bien qué tiene que ver eso con “retornos económicos y sociales”. Más teniendo en cuenta que la entrada más barata costaba más de 65 euros.

Se trata de un concierto para elites. Más o menos como los restaurantes de postín. Así que me pregunto si ahora Diputación y Ayuntamiento también van a subvencionar las cenas en el Guria. Con un poco de suerte, conseguirán que venga gente de otros lares que llene los hoteles de la ciudad.

Pero lo que más me sorprende es que un concierto que reúne a 36.000 personas requiera subvenciones. ¿Alguien ha multiplicado el número de entradas por su precio? La cifra es escalofriante. El único truco puede ser que mucha gente no haya pagado. Pero de ser así, los verdaderamente subvencionados han sido los enchufados que han recibido la invitación para el concierto.

¡Ya vale de derroches! Estoy de acuerdo en que se subvencionen ciertos conciertos minoritarios, pero por razones culturales, que no sociales. No me parece de recibo que se gaste dinero para traer a estrellas internacionales con elevados cachés.